La Cámara de Diputados aprobó el 22 de septiembre una reforma constitucional que plantea exigir nacionalidad mexicana única a quienes busquen la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La minuta fue enviada al Senado para continuar el proceso legislativo.
El dictamen, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. En lo general obtuvo 344 votos a favor, 116 en contra y una abstención; en lo particular, 334 votos a favor, 109 en contra y una abstención.
La propuesta establece que quienes aspiren a esos cargos deberán ser mexicanos por nacimiento, hijos de padre o madre mexicanos y no tener ni adquirir otra nacionalidad. Si cuentan con una segunda ciudadanía, deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos, conforme a la legislación aplicable.
Además, quienes ocupen esos cargos no podrán adquirir o solicitar otra nacionalidad ni utilizar ante autoridades extranjeras documentos, derechos políticos o protección diplomática derivados de otra ciudadanía.
La reforma no elimina la doble nacionalidad para la población en general ni para otros cargos de elección popular. Sus disposiciones serían aplicables a partir del proceso electoral de 2028 y todavía requiere la aprobación del Senado y, posteriormente, su publicación para entrar en vigor.
