La muerte de Natalia de la Cruz Juan, de 20 años, ocurrida el 17 de septiembre en Ahuacatlán, Puebla, enfrenta versiones encontradas. La joven fue localizada sin vida junto al palo de los voladores, en el atrio de la iglesia de San Juan Bautista, tras una caída estimada de unos cinco metros.
Paramédicos confirmaron que ya no presentaba signos vitales y la zona fue resguardada para realizar las diligencias correspondientes. En versiones difundidas inicialmente se planteó que Natalia habría subido al mástil por cuenta propia; integrantes del grupo de voladores señalaron que ella no pertenecía a la agrupación y pidieron no relacionar el hecho con el ritual.
La familia rechaza que se haya tratado de una caída accidental o un suicidio y exige a la Fiscalía General del Estado investigar el caso con perspectiva de género y bajo protocolo de feminicidio. También anunció movilizaciones para exigir el esclarecimiento de los hechos.
Hasta ahora no existe un pronunciamiento público de la FGE que clasifique el caso como feminicidio ni que descarte un posible homicidio. Tampoco se han reportado personas detenidas. La investigación deberá determinar cómo llegó la joven al mástil, si estuvo acompañada y si las lesiones corresponden únicamente a una caída o existen indicios de una agresión.
