La escena fue de resistencia rural: tractores sobre el bulevar Atlixcáyotl, sombreros bajo el sol ardiente y pancartas con una consigna: «¡Devuelvan el IEPS!». Fue la segunda vez en menos de una semana que campesinos poblanos llegaron hasta las puertas del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en Puebla capital, no con violencia, sino con exigencias y desesperación.
El detonante del conflicto es un tema que, para la mayoría, suena técnico y lejano: la devolución del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), pero para los campesinos que dependen del diésel para sus tractores, bombas de agua y maquinaria, no recibir ese dinero significa una merma directa a sus ya golpeadas economías.
La protesta no fue menor. No sólo bloquearon la entrada a las oficinas del SAT en la zona de San Bernardino Tlaxcalancingo; también cerraron la autopista Puebla-Orizaba a la altura de Acatzingo, lo que generó filas interminables de automovilistas varados y desinformados.
Se trató de campesinos de 110 municipios poblanos que arrancaron este martes su demanda de revisar 3 mil 200 expedientes por devolución de dicho impuesto, de los 5 mil 500 expedientes que se llegaron a presentar en Puebla. Su único medio de comunicación, hasta este martes, había sido un sencillo Buzón Tributario.
Previamente, algunas solicitudes fueron aprobadas, otras rechazadas sin fundamentos claros y muchas más siguen sin resolución, pero tras la presión social de este martes, el SAT aceptó reabrir incluso los casos denegados.
Aunque el IEPS fue diseñado para gravar productos como gasolina, alcohol, tabaco o plaguicidas —considerados de alto impacto social o ambiental—, también contempla esquemas de devolución a sectores como el agropecuario.
En teoría, los campesinos pueden recuperar parte del IEPS pagado por el diésel que usan en sus labores, pero en la práctica, este derecho había chocado con los muros de la burocracia.
Obtienen respuesta
Los campesinos llegaron con sus herramientas de trabajo como estandarte: tractores, camionetas cargadas de productos del campo y muchas voces hartas.
Exigieron a los burócratas del SAT que dieran la cara y explicaran por qué los recursos no habían sido devueltos. La presión escaló al grado de bloquear parcialmente el bulevar Atlixcáyotl y posteriormente, las vías federales.
La protesta fue tan contundente que obligó a una mesa de negociación. Horas después y tras compromisos obtenidos, los campesinos liberaron las vialidades.
Por primera vez, autoridades del más alto nivel del SAT se trasladaron directamente desde la Ciudad de México hasta la Delegación Norte de Puebla. “Vinieron los jefes de los jefes”, resumió con satisfacción Aldo Segura, vocero del movimiento campesino, al término de un diálogo de más de cuatro horas que contó con la mediación de la Secretaría de Gobernación estatal.
El acuerdo central fue la instalación de una mesa de diálogo permanente con reuniones semanales. La primera está pactada para este viernes a las 13:00 horas y marcará el arranque oficial de la revisión, expediente por expediente, de los casos rezagados.
La suma total que podrían recuperar aún no ha sido confirmada, pero estimaciones anteriores hablaban de más de 220 millones de pesos: “Esta es una victoria parcial, pero crucial”, señalaron los campesinos luego de 3 protestas para sembrar justicia.








