Desde el atrio de la Basílica de Guadalupe, Claudia Sheinbaum pronunció uno de los discursos más simbólicos de su administración. Con motivo del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, la mandataria federal celebró los resultados del programa Sí al Desarme, Sí a la Paz, que ha logrado recuperar más de dos mil armas en tan solo seis meses de su implementación nacional. El acto no fue sólo un mensaje de gobierno; fue también un gesto de pedagogía social.
“Que nuestras hijas e hijos, nuestras nietas y nietos hablen de este programa como algo indispensable que se hizo en un momento de la historia para el futuro”.
Frente a mandos militares, representantes civiles y ciudadanos congregados en el recinto mariano, Sheinbaum argumentó que el desarme no es solo un instrumento de seguridad pública, sino un acto colectivo de sanación.
La presidenta subrayó que su estrategia de seguridad no descansa únicamente en el fortalecimiento de las fuerzas armadas, sino en un modelo integral que atiende las causas sociales de la violencia.
“Las armas no traen seguridad, traen silencio. Y nosotros queremos alegría en las calles, felicidad en los hogares, amor en los corazones”,.
El programa, que se ejecuta de manera anónima y voluntaria, ofrece un canje de armas, cartuchos y explosivos por dinero en efectivo o juguetes lúdicos. En esta ocasión, se destruyó simbólicamente una de las 2 mil 135 armas recolectadas hasta la fecha.
La titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, fueron señalados como piezas clave para la operatividad del programa.
Entre enero y julio de 2025, se han entregado mil 585 armas cortas, 550 largas, más de 85 mil cartuchos útiles y 200 explosivos, como cartuchos de dinamita y cápsulas fulminantes. Los módulos se han desplegado en entidades como Guerrero, Chiapas, Guanajuato, Chihuahua, Tabasco, Morelos y el Estado de México, así como en la capital del país.
Sheinbaum también defendió los avances en seguridad. Indicó que de octubre de 2024 a junio de 2025, el homicidio doloso se redujo en 25 por ciento. “No es un tema sencillo, pero trabajamos a diario”, sostuvo. Según datos del Secretariado Ejecutivo, el promedio diario de asesinatos bajó de 86.9 a 65.6 entre septiembre de 2024 y junio de este año.
En un tono reflexivo, la presidenta apeló a la cultura del respeto, el amor al prójimo y la educación como ejes rectores de una paz duradera. “La felicidad es el triunfo de la dignidad sobre el abuso, del respeto frente a la prepotencia, de ofrecer una alternativa de vida sobre una alternativa de muerte”, afirmó.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, anunció que en octubre se abrirá una convocatoria para que artistas conviertan armas incautadas en esculturas. Estas piezas se exhibirán en 2026 como parte de una muestra colectiva, cuyo objetivo será resignificar lo que alguna vez representó violencia.
La ceremonia concluyó con un mensaje al mundo: mientras en otras regiones la violencia escala, en México se opta por la construcción de paz.
