Este 29 de abril de 2026 concluye en Santa Marta, Colombia, la “Primera Conferencia Internacional para la Transición más allá de los Combustibles Fósiles”, considerada el primer foro mundial dedicado exclusivamente a construir una ruta de salida ordenada, justa y equitativa del petróleo, el gas y el carbón.
El encuentro, realizado del 24 al 29 de abril, fue coorganizado por los gobiernos de Colombia y Países Bajos, con la participación de delegaciones de más de 50 países, así como representantes de organizaciones civiles, pueblos indígenas, iglesias y gobiernos subnacionales.
La cumbre busca establecer una hoja de ruta global con medidas concretas como la eliminación progresiva de subsidios a combustibles fósiles, el fin de nuevas exploraciones y la aceleración de energías renovables, en un contexto donde estos acuerdos han sido difíciles de concretar dentro de las negociaciones climáticas de la ONU.
El evento surge como respuesta al estancamiento de la COP30, celebrada en Belém, Brasil, en noviembre de 2025, donde no se logró un compromiso vinculante para abandonar los combustibles fósiles debido a la resistencia de grandes productores como Estados Unidos, China, Rusia, India y Emiratos Árabes Unidos.
Durante la conferencia, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha impulsado el encuentro como un punto de inflexión hacia una “transición energética real”, destacando la necesidad de avanzar sin depender de los bloqueos dentro del sistema multilateral de la ONU.
Los organizadores plantean que esta iniciativa podría influir en la COP31, que se realizará en Turquía, y buscan que se convierta en un proceso permanente con reuniones anuales para dar seguimiento a los compromisos.
La conferencia marca un precedente en la diplomacia climática internacional, al reunir por primera vez a un bloque amplio de países fuera del marco de la ONU para avanzar en acuerdos sobre la eliminación progresiva de los combustibles fósiles, en medio de la urgencia global por la crisis climática.
