Saúl “Canelo” Álvarez, campeón indiscutible de los supermedianos, expresó su inconformidad porque su enfrentamiento contra Terence Crawford, monarca superwélter, no será transmitido en televisión abierta. El combate está programado para el 13 de septiembre en Las Vegas y será la primera función de boxeo que se difunda a través de la plataforma de streaming Netflix.
El pugilista tapatío manifestó que su intención era que el público en México pudiera disfrutar el evento de manera gratuita. “Fue un mal manejo y me llevaron entre las patas. En mi contrato procuro tener los derechos de México, para que la gente pueda disfrutarla gratis. Esperemos que no vuelva a pasar”, declaró durante la alfombra roja previa a la pelea.
Álvarez detalló que, pese a haber estipulado en su contrato la cesión de derechos para México, se presentó un error en la negociación: “Traté hasta lo más que pude, en mi contrato está redactado que tengo los derechos de México para que se pasen gratis las peleas. Por una mala comunicación, le vendieron a Netflix global la transmisión de forma exclusiva”, explicó.
Por otra parte, al ser cuestionado sobre su legado deportivo, rechazó autoproclamarse como el mejor boxeador mexicano de la historia, señalando que aún no define la fecha de su retiro. “No me gustaría ponerme, porque todavía no me retiro. Tenemos grandes boxeadores como Julio César Chávez, Gilberto Román, Salvador Sánchez, La Chiquita González, Finito López. Son demasiados y podría seguir contado”, puntualizó.
