El gobierno de Puebla a cargo de Alejandro Armenta se prepara para un 2026 marcado por obras, ampliación de programas y una apuesta fuerte por infraestructura, pero sin recurrir a nuevos impuestos. Entre las obras prioritarias destacan tres proyectos que se llevarán los reflectores: el Cablebús, con mil 515.5 millones de pesos; la Universidad del Deporte; y nuevas intervenciones en infraestructura hídrica.
Así lo dio a conocer la secretaria de Planeación y Finanzas estatal, Josefina Morales Guerrero, quien recordó que el estado manejará un presupuesto histórico de 131 mil 365.8 millones de pesos, 5 mil 142.8 millones de pesos adicionales respecto a este año.
Sobre los ingresos, la funcionaria detalló que casi la mitad llegará vía participaciones federales y otro 37 por ciento a través de aportaciones, mientras que la recaudación propia aportará poco menos del 10 por ciento y los convenios y subsidios un 5.1 por ciento.
Aunque la cifra global crece 4.1 por ciento con relación a este año 2025, lo relevante está en cómo se redistribuirán los recursos: alrededor de 106 mil millones de pesos, serán para gasto corriente, equivalente al 80.8 por ciento de la cifra global.
La mayor presión proviene de los servicios personales, que absorberán poco más de 52 mil millones de pesos y que recaen especialmente en el sector educativo para el pago del magisterio poblano.
Uno de los ejes más robustos volverá a ser el desarrollo social, que tendría 71 mil 376.1 millones de pesos para mejorar políticas de educación, salud, vivienda y protección social.
Seguridad, justicia y asuntos financieros suman 21 mil 057 millones de pesos, mientras que desarrollo económico contaría con 8 mil 251.4 millones para actividades agropecuarias, turismo, transporte y otras industrias.
Entre las obras previstas para el próximo año sobresale el Cablebús, que concentra la mayor inversión: mil 515 millones de pesos. También se contemplan 442 millones para avanzar en la Universidad del Deporte y 423 millones para infraestructura hídrica.
En este último rubro, el coordinador del gabinete, José Luis García Parra, adelantó que se construirán colectores pluviales y sanitarios en 15 municipios que van desde San Salvador El Verde y Acatzingo hasta Zihuateutla y Xicotepec.
La lista de proyectos estratégicos se completa con el Ecoparque Flor del Bosque, que recibirá 200 millones de pesos; el Centro Integral de Rehabilitación y Especialidades del SEDIF, con 150 millones; y la primera etapa del Astroparque vinculado al Gran Telescopio Milimétrico, con una inversión de 100 millones. En conjunto, estas seis obras representan una bolsa de 2 mil 830 millones de pesos.
El reparto administrativo dejará al Poder Ejecutivo con el 80 por ciento del total del gasto, mientras que el Judicial y el Legislativo operarán con montos mucho menores (1.1 y .4 por ciento, respectivamente). En el caso de entidades y educativos, dispondrán de 16.1 por ciento del presupuesto y los órganos autónomos el 1.7 por ciento.
Un punto que llamó la atención fue el incremento en el apartado de deuda pública, que llegará a 2 mil 519 millones de pesos.
Morales Guerrero aclaró que el salto no implica nuevos créditos, sino la incorporación del pago por la liquidación anticipada del Museo Internacional del Barroco, obligación heredada que, según explicó el gobernador Armenta, inflaba de forma artificial el presupuesto de la Secretaría de Arte y Cultura con más de 523 millones de pesos al año.
El paquete también contempla fuertes inversiones para Desarrollo Rural: mil 674.6 millones de pesos. De esta cifra, destaca que para Obra Comunitaria se apartaron mil 500 millones de pesos (500 millones de pesos más que en 2025) y en materia rural, 411 millones para módulos de maquinaria y 300 millones para insumos agrícolas.
La propuesta ya está en manos del Congreso de Puebla, que tendrá menos de dos meses para revisarla y definir si Puebla arranca 2026 con el presupuesto tal y como lo plantea el Ejecutivo. Es decir, éste deberá ser aprobado antes del 31 de diciembre para entrar en vigor un día después.
