El titular de la dependencia, Carlos Olivier Pacheco, explicó que, aunque la cifra llama la atención por su concentración en algunas zonas escolares, no se trata de una epidemia, sino de brotes estacionales que suelen presentarse con mayor frecuencia durante los meses de otoño e invierno.
Ante el repunte de casos, la Secretaría de Salud emitió una serie de recomendaciones para evitar la propagación del virus, entre las que destacan mantener una adecuada higiene de manos, desinfectar objetos de uso cotidiano, evitar el contacto directo con personas infectadas y cubrirse nariz y boca al estornudar o toser.
El titular del área señaló que el virus no representa un riesgo grave para la población en general, aunque pidió a madres y padres de familia no enviar a clases a menores que presenten fiebre, erupciones o ampollas.
«Quiero enfatizar que no tenemos ninguna emergencia epidemiológica, no hay como tal una epidemia, son brotes de temporada de otoño-invierno, lo cual está preocupando a las escuelas porque se han suspendido clases en algunas de ellas».
