La inseguridad en carreteras de Puebla ha cambiado de zona. Tras los operativos de las autoridades en puntos críticos como el Triángulo Rojo, los asaltos a transportistas se han desplazado hacia las rutas que conectan con Tehuacán y la carretera Amozoc–Xalapa, alertó el presidente de Canacintra Puebla, Carlos Sosa.
En conferencia de prensa, el dirigente industrial señaló que los grupos delictivos “mutan” sus operaciones conforme se refuerzan los patrullajes en ciertos tramos.
“Atacan una vialidad y se trasladan a otros tramos. Es una dinámica constante que afecta a todos los sectores productivos”, advirtió.
Hasta inicios del año, los municipios con mayor incidencia delictiva eran Esperanza, San Martín Texmelucan, Huejotzingo y la zona del Triángulo Rojo, sobre la autopista México–Veracruz. Sin embargo, los robos se han focalizado recientemente en las rutas hacia el sureste del estado.
Sosa añadió que el robo a transporte continúa siendo el delito que más golpea a la industria, pero en los últimos meses ha cambiado la modalidad: ahora los delincuentes no sólo se llevan productos terminados, sino también materias primas, resinas y autopartes, que luego revenden a través de otras empresas.
“Antes eran más selectivos; hoy roban de todo, incluso insumos difíciles de colocar en el mercado informal. Por eso hacemos un llamado a los empresarios a no participar en estas cadenas ilícitas”, enfatizó.
El presidente de Canacintra recordó que desde hace una década, siete de cada diez robos carreteros del país ocurren entre los estados de México y Puebla, una zona considerada de alto riesgo para el transporte de carga.
Por ello, informó que el sector industrial ha compartido información con la Secretaría de Seguridad Pública estatal para que se desarrollen estrategias más focalizadas y se mantenga una vigilancia permanente en las rutas donde la delincuencia se ha reagrupado.
