Nadie de mi familia participará en un cargo de elección para transferirse el poder, afirmó el gobernador Alejandro Armenta, quien dijo estar de acuerdo con la iniciativa que impulsó la presidenta Claudia Sheinbaum para eliminar el nepotismo y la reelección que, a su parecer, deberá aplicar desde la elección intermedia de 2027.
«Si lo hace alguien pues lo hará a título personal y asumirá la responsabilidad que implique. Pero yo ni voy a alentar ni voy a promover, ni voy a impulsar a nadie porque no me compete, es un asunto de la vida del partido, soy el primero en respetarla en acatarla y acuérdense que Morena acordó que, aunque no está en la ley, sí se hizo un acuerdo nacional al que acudimos donde se acordó respetar desde el 2027».
La presidenta del partido, Luisa María Alcalde dejó claro que la reforma contra el nepotismo comenzará a aplicarse de forma interna desde 2026, aunque su implementación nacional esté prevista hasta 2030.
En días previos, Armenta Mier aclaró que no tiene intenciones de buscar otro cargo público una vez que concluya su mandato como gobernador, pues considera que su trayectoria política ya se encuentra consolidada.
Este posicionamiento ocurre luego de que el dirigente estatal del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Jaime Natale Uranga, planteara la posibilidad de permitir la participación de familiares en el próximo proceso electoral.
A pesar de los lineamientos de Morena, Natale argumentó que la Constitución no prohíbe expresamente el nepotismo ni la reelección hasta 2030.
“No me atrevería a decir que no habrá nadie cercano a alguien para darle continuidad, pero por supuesto que vamos a poner atención en que no se vea como un botín político”, declaró el dirigente del PVEM.
El tema ha reavivado el debate sobre la ética política y la consolidación de nuevas prácticas democráticas, especialmente en un contexto donde Morena ha impulsado una narrativa de cambio frente a las viejas prácticas del poder.
