El próximo domingo, Michoacán será escenario de un nuevo modelo de intervención del Estado mexicano. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció la presentación del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, una estrategia que busca atender las raíces sociales de la violencia, fortalecer la seguridad pública y garantizar una presencia permanente del gobierno federal en el territorio.
“Hay que abrazar a los jóvenes”, reiteró Sheinbaum al hablar sobre el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, a manos de un joven de 17 años. La mandataria consideró que el hecho refleja el abandono acumulado de décadas hacia las juventudes mexicanas. “Fueron 36 años de abandono. Apenas se recuperó durante seis años una política de educación y atención”, dijo.
El plan implica la acción coordinada de todas las dependencias federales. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, ha encabezado reuniones con presidentes municipales, iglesias, maestros y organizaciones civiles. Los encuentros, dijo Sheinbaum, buscan identificar los puntos críticos donde se requiere reforzar programas sociales, escuelas, espacios deportivos y centros culturales.
“No nos vamos a ir de Michoacán”, insistió la presidenta. “Ha habido presencia con los programas de Bienestar y la Guardia Nacional, pero tenemos que fortalecerla más. Este plan es para que ningún joven tenga que elegir entre vivir o sobrevivir”.
La mandataria explicó que la estrategia combinará acciones de seguridad con políticas de desarrollo humano. Se reforzarán la Guardia Nacional y las fiscalías, pero también se ampliarán los espacios educativos y de recreación. “No basta con la presencia de las fuerzas de seguridad; tiene que haber atención a las causas”, precisó.
La narrativa oficial busca distanciarse del estigma mediático que acompañó la frase “abrazos, no balazos”. “Nunca se dijo abrazos a la delincuencia. Falso. El asunto es acercarse a los jóvenes, darles oportunidades, dejar de llamarles ninis o rechazados”, enfatizó.
Para Sheinbaum, la pacificación pasa por reconstruir el tejido social y ofrecer futuro. “Queremos que los jóvenes encuentren en la cultura, el deporte y la educación, caminos de vida y no caminos de muerte”, afirmó.
El Plan Michoacán por la Paz y la Justicia se presentará en Morelia, con la participación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y el gabinete federal. Desde ahí, se delinearán programas específicos en educación técnica, becas, arte comunitario, deporte y microcréditos para juventudes rurales.
