Con el objetivo de localizar y rescatar a personas que pudieran permanecer con vida entre los escombros, integrantes de la Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca llegaron durante la madrugada de este miércoles 12 de agosto a Cali, Colombia, tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el lunes.
El contingente arribó alrededor de la 1:30 de la madrugada, luego de un traslado de más de 30 horas desde La Guaira, Venezuela, donde los rescatistas mexicanos permanecían desde hace más de un mes participando en labores de emergencia relacionadas con los sismos registrados en junio.
La avanzada está integrada por brigadistas de México, Panamá y Venezuela. Los reportes sobre el número de elementos que participan en esta primera movilización varían entre 17 y 45 rescatistas.
Los Topos Aztecas viajaron con equipo especializado para realizar labores de localización entre estructuras colapsadas, entre ellos cámaras infrarrojas, pistolas térmicas, sistemas Wi-Fi para detectar posibles señales de personas atrapadas y herramientas neumáticas para remover materiales.
La llegada se produce en una etapa considerada crítica para las labores de rescate, debido a que las primeras horas posteriores a un terremoto son fundamentales para encontrar sobrevivientes.
Héctor “Chino” Méndez, fundador de la brigada y conocido como el Topo Mayor, destacó que el grupo acudió a Colombia con la intención de aportar su experiencia y capacidades técnicas en las zonas afectadas.
“Fieles a nuestra misión de salvar vidas, acudimos con todo el rigor técnico, la entrega y el corazón”, señaló.
A través de sus redes sociales, la organización también confirmó su llegada con el mensaje: “Ya estamos aquí, Colombia”, y aseguró que sus integrantes se encontraban listos para incorporarse a las tareas de emergencia.
El terremoto ha dejado cientos de personas fallecidas, heridas y desaparecidas en distintas zonas del suroccidente colombiano, con afectaciones particularmente graves en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas.
Con su llegada, los rescatistas mexicanos se incorporan a los equipos que trabajan contra reloj para localizar posibles sobrevivientes y apoyar en la recuperación de víctimas tras uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados recientemente en Colombia.
