La presidenta Claudia Sheinbaum evitó emitir una condena directa al copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, luego de que éste anunciara que en su país no volverán a realizarse elecciones, al argumentar que no permitirá el regreso de la oposición al poder.
Durante la conferencia matutina de este lunes 27 de julio, la mandataria fue cuestionada sobre las declaraciones de Ortega, pronunciadas durante los actos por el aniversario de la Revolución Sandinista, en las que afirmó que Nicaragua dejará atrás los procesos electorales rumbo a los comicios previstos para 2027.
En respuesta, Sheinbaum reiteró los principios de la política exterior mexicana y evitó pronunciarse de manera crítica sobre la decisión del gobierno nicaragüense.
“Primero es la autodeterminación de los pueblos, lo que decida el pueblo de Nicaragua. Y nosotros siempre estamos de acuerdo con la democracia en todos sus términos, esa es mi respuesta”, expresó.
La postura de la presidenta se apega a los principios de no intervención y autodeterminación de los pueblos que históricamente ha sostenido México en materia de política exterior.
Las declaraciones de Ortega han provocado críticas de organismos internacionales y de diversos sectores políticos, al considerar que representan un nuevo paso hacia la consolidación de un régimen autoritario, luego de años de señalamientos por persecución a opositores, restricciones a las libertades políticas y cierre de espacios democráticos.
La respuesta de Sheinbaum también generó reacciones entre actores políticos y analistas, quienes cuestionaron la ausencia de una condena explícita frente al anuncio del mandatario nicaragüense.
