El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el acuerdo de paz con Irán está prácticamente concluido y anunció que la firma oficial del documento podría realizarse el próximo 19 de junio en Suiza, en lo que sería un paso decisivo para poner fin al conflicto que ambas naciones mantienen desde febrero de este año.
A través de su red social Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que el pacto con la República Islámica ya está completo y autorizó la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo. Además, informó sobre el levantamiento del bloqueo naval que Estados Unidos mantenía sobre puertos iraníes.
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicitaciones a todos!”, escribió Trump, quien realizó el anuncio mientras celebraba su cumpleaños número 80. También llamó a los buques mercantes a retomar sus operaciones en la zona al declarar abierta la navegación en el estratégico estrecho.
El posible acuerdo surge tras meses de enfrentamientos iniciados a finales de febrero de 2026, cuando una serie de ataques contra instalaciones nucleares iraníes desencadenó una escalada militar que afectó gravemente la estabilidad de Medio Oriente y provocó una crisis energética internacional debido al cierre del Estrecho de Ormuz.
Pakistán, país que ha fungido como principal mediador entre Washington y Teherán, confirmó que existe un acuerdo marco y señaló que la ceremonia oficial de firma está prevista para el próximo viernes en territorio suizo. El entendimiento contempla el cese de operaciones militares y el inicio de una nueva etapa de negociaciones sobre asuntos pendientes, entre ellos el programa nuclear iraní.
Sin embargo, desde Teherán prevalece una postura más cautelosa. Autoridades iraníes han reconocido avances significativos en las conversaciones, pero no han confirmado plenamente la fecha anunciada por Trump ni todos los términos difundidos por Washington. Algunos sectores políticos conservadores dentro del régimen mantienen reservas sobre diversos puntos del documento.
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reiteró su posición respecto al programa nuclear iraní al señalar que mientras permanezca en el cargo no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares. Aunque Israel no participa formalmente en el acuerdo, el gobierno israelí ha seguido de cerca las negociaciones debido a las implicaciones regionales que podría tener el pacto.
La expectativa generada por el anuncio ya tuvo repercusiones en los mercados internacionales, donde los precios del petróleo registraron descensos ante la posibilidad de que el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz vuelva a la normalidad. No obstante, analistas advierten que persisten desafíos importantes y que el éxito del proceso dependerá del cumplimiento de los compromisos asumidos por ambas partes.
A cuatro días de la fecha prevista para la firma, la comunidad internacional sigue atenta a la evolución de las negociaciones. Mientras Washington proyecta optimismo sobre un acuerdo histórico, en Teherán prevalecen la cautela y la desconfianza, factores que podrían influir en el desenlace final de uno de los conflictos más relevantes del año.
