La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo firmó un decreto en la comunidad de Santa Tulita, en el municipio de Guadalupe y Calvo, Chihuahua, mediante el cual se restituyen y reconocen como propiedad comunal 3 mil 7 hectáreas de tierra a favor del pueblo Ódami Malanoche, en un acto que calificó como justicia histórica para comunidades indígenas cuya posesión no había sido reconocida legalmente.
Durante el acto, la mandataria señaló que la restitución representa la devolución de territorios que siempre han pertenecido a los pueblos originarios y reafirmó el compromiso de su gobierno con el artículo segundo constitucional, que reconoce a las comunidades indígenas como sujetos de derecho público con control sobre sus territorios y recursos naturales.
Sheinbaum informó que las familias beneficiadas serán incorporadas al programa Sembrando Vida para impulsar proyectos forestales y agrícolas, además de anunciar que en 2026 se incrementarán los recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social para Pueblos Indígenas y Afromexicanos, con el fin de que las propias comunidades decidan su destino.
Habitantes de la región expusieron necesidades relacionadas con servicios básicos como electricidad, caminos, salud, educación y seguridad, ante lo cual la presidenta se comprometió a impulsar pequeños centros de salud, buscar mecanismos para garantizar la permanencia de personal médico y coordinar acciones con autoridades estatales y la Guardia Nacional.
Representantes comunitarios agradecieron la restitución de las tierras y destacaron que se trata de una demanda histórica esperada por generaciones, al tiempo que solicitaron que el proceso continúe para otras comunidades y se refuercen las acciones de protección de los bosques en la región.
