La tragedia de los desaparecidos en nuestro país ha tomado un nuevo rostro en Puebla. Es cierto, el problema no se ha resuelto, pero se abrió una ventana de esperanza, luego de que la Fiscalía General del Estado, a través de su titular, Idamis Pastor Betancourt, puso en marcha el Programa de Identificación Humana.
¿Qué han logrado para dar ese destello de esperanza? Primero, lo que pocas veces se ve en México: la colaboración interinstitucional con la mirada puesta para acompañar a los familiares de los desaparecidos.
Fue así que Puebla se ha convertido en un caso atípico en el país, al reconocer y entregar a sus familiares los restos de 89 personas que permanecían en cámaras frías y en el panteón forense: 81 hombres y 8 mujeres, originarios no solo de Puebla, sino también de la Ciudad de México, Estado de México, Chiapas, Oaxaca y Guerrero.
Para ello fue necesario que la fiscalía estrechara lazos con casi todos: el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Instituto Nacional Electoral (INE) en Puebla, con el apoyo del Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO), el Ayuntamiento de Puebla, la Dirección General del Registro Civil y la Secretaría de Salud estatal, a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios.
Pero el programa no se queda ahí, toda vez que Pastor Betancourt señaló, facilita que las familias puedan retomar sus vidas con certeza jurídica, resolviendo trámites de sucesiones y derechos patrimoniales.
La Fiscalía de Puebla apunta a ser además pionera en este sistema de reconocimiento, toda vez que el convenio de identificación fue posible con el uso de sistemas biométricos.
Para acabar con trabas y burocracia, la fiscal Idamis Pastor dejó claro que no se debe pagar por conceptos absurdos como fumigación para la entrega de cuerpos, gracias a la política “Cero Burocracia”.
Esta política también se ve en otras aristas. Por ejemplo, esta misma semana se otorgaron permisos para siete exhumaciones, un proceso que antes tardaba hasta 18 meses, mientras que ninguno de ellos ha sido identificado por su relación con delitos.
“Estamos trabajando a marchas forzadas y no nos quejamos, lo hacemos con mucho gusto. Las personas que hemos encontrado que tengan relación con algún ilícito no; han sido personas que estaban en abandono, que estaban en la calle por alcoholismo, drogas o por accidentes. Muchos que encontramos estaban en carpetas de investigación al ser personas desaparecidas”.
Además, el Ayuntamiento de Puebla cubrirá los gastos funerarios de personas en situación vulnerable, lo que significa un alivio para muchas familias golpeadas por la tragedia.
Rogelio Carpio, director del Instituto de Ciencias Forenses, recordó que aún quedan casi 300 cuerpos sin identificar, pero que cada entrega es una victoria contra el olvido y la impunidad.
En el mismo evento, la Fiscalía lanzó “La Fiscalía te Escucha”, un programa que a decir de Idamis Pastor, llevará justicia a las comunidades más vulnerables, pues en 15 días, burócratas de la fiscalía dejarán el escritorio para establecer mesas de diálogo en comunidades, principalmente indígenas, donde el acceso a la justicia había sido prácticamente imposible.
El personal, además, acudirá con traductores en totonaco y náhuatl e intérpretes en lengua de señas mexicana, un proceso que no se había visto en la entidad.

Avanza localización de desaparecidos
Esta entrega de 89 cuerpos es solo un paso de los muchos que dio la Fiscalía en los últimos meses. El pasado 14 de julio, Idamis Pastor reveló que fueron reconocidos los primeros 260 cuerpos con dicho programa a lo largo de dos etapas: 224 identificados en una primera etapa y 36 en la segunda, para un total de 260 coincidencias dactilares, lo que significa que en el 34 por ciento de los casos, las familias se han acercado a la autoridad ministerial para reclamar los cuerpos.
La clave está en algo que todos tenemos y que puede contar muchas historias: las huellas dactilares, pero no de cualquier persona, sino de quienes lamentablemente fallecieron y quedaron en el anonimato.
¿Cómo saben quiénes son? Gracias a una alianza con el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) y el Instituto Nacional Electoral (INE), la FGE tomó huellas a cuerpos no identificados y las cruzó con la base de datos electoral, es así que desde abril, expertos forenses capacitados con ayuda internacional comenzaron a digitalizar estas huellas y enviarlas para análisis.
Pero no solo es un tema de números: la semana pasada, se informó que seis cuerpos han sido entregados formalmente a sus familias y 60 de ellas han podido conocer de sus seres queridos gracias a un micrositio público donde se pueden consultar las identidades reveladas.
Un caso emblemático es el de un hombre originario de Guerrero, desaparecido desde 2019, cuyo cuerpo fue exhumado, identificado y entregado dignamente a sus familiares.
Contexto nacional
Con estas acciones, la Fiscalía de Puebla se encuentra aportando su granito de arena en el fenómeno de desaparición de personas en México. Según el Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2025, de la plataforma “Red Lupa”, que compara cifras oficiales de mayo de 2022 a mayo de 2025, hasta la fecha se registran 128 mil 064 personas desaparecidas en el país, de las cuales el 76.8 por ciento son hombres y el 22.8 por ciento mujeres.
En el último año, el aumento en casos reportados se duplicó respecto al año anterior, con un crecimiento del 12 por ciento.
Entre 2000 y 2025 se concentra el 90 por ciento de los casos y desde 2018 se concentra el 56 por ciento. El año con mayor número de desapariciones reportadas fue 2024, con más de 13 mil casos y se proyecta que para finales de 2025 las cifras igualen o superen ese número.
Los cinco estados con más personas desaparecidas en 2025 son Jalisco, Estado de México, Tamaulipas, Veracruz y Nuevo León, concentrando el 44.3 por ciento del total nacional.
Por otro lado, los estados con menos casos son Campeche, Tlaxcala, Yucatán, Aguascalientes y Querétaro, aunque este último registró un aumento del 14 por ciento en desapariciones respecto al año anterior.
De mayo de 2024 a mayo de 2025, 31 estados reportaron un aumento en desapariciones y Tabasco destacó con un incremento del 87 por ciento, el más alto del país, mientras que Yucatán fue el único estado con una reducción del 5 por ciento.
En el caso de Puebla, la plataforma reportó 2 mil 586 personas desaparecidas en mayo de 2022; 2 mil 830 en el mismo mes pero de 2024 y 2 mil 958 para el presente año, colocándose en la posición 15 del ranking nacional.
