La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó en su conferencia matutina un relevo estratégico: Omar Reyes Colmenares tomará las riendas de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en sustitución de Pablo Gómez Álvarez.
El movimiento responde a la nueva encomienda que tendrá el ahora ex titular de la UIF, quien encabezará la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. La designación de Reyes Colmenares, hasta ahora poco visible en la escena pública, fue acompañada por un mensaje de respaldo: “Es un muy buen perfil”, aseguró la mandataria.
Sheinbaum remarcó que Reyes Colmenares no es ajeno a su equipo ni al sector de seguridad: trabajó con ella durante su gestión como jefa de Gobierno de la Ciudad de México y se desempeñó en áreas clave como inteligencia y administración penitenciaria. La presidenta subrayó su formación jurídica y experiencia operativa, calificándolo como un especialista en inteligencia, lo que lo convierte en una figura funcional para encabezar la dependencia adscrita a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Más allá de su preparación académica —licenciado en Derecho por la UNAM—, el nuevo titular de la UIF ha ocupado cargos relevantes bajo la administración de Omar García Harfuch, hoy secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. Este dato no pasa desapercibido: García Harfuch ha tenido un papel central en la consolidación del modelo de seguridad impulsado por Sheinbaum desde que asumió la Presidencia.
Una carrera tejida desde la seguridad capitalina
La trayectoria pública de Omar Reyes Colmenares se remonta al periodo en que García Harfuch encabezó la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México. Bajo su dirección, Reyes Colmenares fue nombrado en un principio como responsable de inteligencia en la Policía Bancaria e Industrial (PBI). Posteriormente, asumió la dirección de la jefatura general de la Policía de Investigación (PDI), cargos que lo colocaron en el núcleo operativo de las áreas de vigilancia e inteligencia urbana.
En 2022, ya con una experiencia consolidada en la estructura capitalina, fue designado subsecretario del Sistema Penitenciario de la CDMX, cargo desde el cual tuvo bajo su responsabilidad la administración y seguridad de los reclusorios locales. Su paso por estas áreas no fue simplemente técnico: fue parte de una estrategia mayor de reorganización interna, reducción de privilegios a internos peligrosos y seguimiento de flujos ilícitos.
La presidenta lo presentó como alguien “muy inteligente” y con el perfil adecuado para fortalecer las capacidades de inteligencia financiera del país. Este énfasis no es menor: la UIF ha sido pieza clave en investigaciones sobre corrupción, lavado de dinero, redes criminales y movimientos financieros ilícitos que involucran a políticos y empresas.
Cambio estratégico en la UIF rumbo a una nueva etapa electoral
El nombramiento de Reyes Colmenares ocurre en una coyuntura de doble lectura. Por un lado, marca la salida de Pablo Gómez, un personaje con historia política y académica, de clara línea izquierdista, quien durante su gestión imprimió un sello personal a la UIF. Su nueva misión, en el marco de la reforma electoral, lo traslada a un terreno más político, donde su experiencia como legislador puede ser aprovechada por el gobierno federal.
Por otro lado, la llegada de un perfil operativo, vinculado con el campo de la seguridad y sin trayectoria legislativa o partidista, sugiere un reposicionamiento técnico en la UIF. La narrativa que rodea a Reyes Colmenares no es ideológica, sino funcional. Su vínculo con Harfuch, su formación jurídica y su paso por estructuras de inteligencia hacen pensar en una dependencia que se mantendrá en sintonía con la estrategia nacional de seguridad, pero con énfasis en el análisis de información financiera.
Además, la UIF atraviesa un momento en que debe enfrentar nuevos retos: coordinación con otras agencias nacionales e internacionales, impulso a la interoperabilidad de bases de datos, automatización del análisis de operaciones sospechosas y mayor eficacia en los bloqueos de cuentas asociadas a actividades delictivas.
