La Comisión Nacional del Agua (Conagua) detectó la existencia de pozos clandestinos de agua, en 11 municipios del estado de Puebla en 2024, colocando a la entidad en el quinto lugar con más perforaciones de este tipo.
De acuerdo con un reporte elaborado por el Instituto para la Gestión, Administración y Vinculación Municipal (Igavim), a nivel nacional, el informe indica que se detectaron 292 pozos de agua clandestinos; mientras que, en Puebla, contabilizaron 20 distribuidos en 11 municipios.
El municipio con más casos fue Tehuacán con cuatro pozos clandestinos. Tan solo en este año, al menos 6 pozos clandestinos han sido clausurados en el municipio referido.
Los municipios de Puebla donde la Conagua detectó los 20 pozos de agua clandestinos durante 2024, están ubicados en diferentes regiones del estado.
En ocho de los municipios de Puebla donde detectaron pozos de agua clandestinos, las autoridades no impusieron sanciones.
Mientras que en Acatzingo, Los Reyes de Juárez, Puebla, Quecholac, San Andrés Cholula, San Migue Xoxtla, San Pedro Cholula y dos en Tehuacán, aunque se informó que hubo sanciones, el reporte no determina cuáles fueron.
El municipio con más casos fue Tehuacán con cuatro pozos clandestinos. Tan solo en este año, al menos 6 pozos clandestinos han sido clausurados en el municipio referido.
La última detección fue el 28 de abril, cuando una mujer fue detenida en el municipio de Tehuacán, Puebla, por su presunta participación en la extracción ilegal de agua a través de un pozo profundo ubicado en un inmueble acondicionado para esta actividad ilícita.
Los estados con más casos fueron Guanajuato, con 62 pozos clandestino el año pasado; Chihuahua, con 31 pozos; Morelos, con 24 en tercer lugar; en cuarto Coahuila con 23 pozos ilegales.
Además, el informe refirió que, en títulos de concesión de agua, en Puebla se autorizaron 47, con un volumen de extracción al año 88 millones 602 mil 613 metros cúbicos.
En acuacultura, los estados con más títulos de concesión de agua aprobados fueron México, con 156 títulos; Michoacán, con 138; Tabasco con 128 concesiones; Campeche, con 110, y Nayarit, con 108 títulos.
En el tema agrícola, en Puebla durante 2024 se aprobaron 5 mil 694 títulos de concesión de agua.
Mientras, que en Jalisco se autorizaron 19 mil 131 concesiones para este rubro; Oaxaca con 17 mil 282 concesiones; Chihuahua con 15 mil 722 títulos; Guanajuato con 14 mil, 307 autorizaciones.
Para diferentes usos, a Puebla se le autorizaron el año pasado 483 concesiones, con 40 millones 171 mil 610 metros cúbicos de agua extraídos al año; mientras que para generación de energía eléctrica solo se autorizaron 11 concesiones, aunque el volumen de extracción al año es alto, con 4 mil 887 millones 578 mil 887 metros cúbicos de agua.

Respecto de las concesiones de agua para uso doméstico, se autorizaron 156 títulos en 2024. El mayor volumen de agua autorizado para el uso doméstico a nivel nacional se identificó en Michoacán, México, Chihuahua, Querétaro y Veracruz.
En el caso del sector industrial, a Puebla se le autorizaron 364 concesiones, que representan un volumen de extracción de 422 millones 567 mil 277 metros cúbicos de agua; en el tema pecuario fueron autorizados también 364 títulos, con un volumen de extracción al año de 6 millones 915 mil 065 metros cúbicos.
Mientras que en el sector público urbano se autorizaron 3 mil 947 títulos de concesión con una extracción anual de 6 millones 915 mil 065 metro cúbicos; y en servicios se autorizaron el año pasado 321, con 38 millones 71 mil 499 metros cúbicos de agua al año.
En su reporte, el Observatorio Ciudadano señaló que no existe un seguimiento constante sobre los pozos de agua clandestinos y su volumen que de manera ilegal utilizan, aunque se han aplicado sanciones es limitada su denuncia.
La gestión hídrica no solo se limita al volumen autorizado, también debe involucrar la conservación y cuidado de las zonas de recarga, lo que involucra la reforestación, limitar la deforestación y los incendios, el mantenimiento y cambio de infraestructura, la eliminación de fugas y el tratamiento de las descargas residuales para su rehúso.
