La violencia contra las mujeres en política constituye un fenómeno extendido y una de las principales barreras para el ejercicio pleno de sus derechos políticos, de acuerdo con un estudio presentado por ONU Mujeres en Argentina, que documentó la magnitud de esta problemática a nivel nacional.
La investigación, denominada “Obstáculos para la participación política de las mujeres: estudio de prevalencia de violencia contra las mujeres en política en Argentina”, fue elaborada por el Centro de Investigaciones en Estadística Aplicada (CINEA) de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, bajo supervisión técnica de ONU Mujeres.
Entre los principales resultados destaca que 83 por ciento de las legisladoras y concejalas encuestadas aseguró haber experimentado al menos una situación de violencia durante el ejercicio de su cargo actual.
La incidencia fue todavía mayor entre las legisladoras nacionales, con 91.7 por ciento, mientras que entre las concejalas alcanzó 82.4 por ciento.
El estudio identificó a la violencia psicológica como la manifestación más frecuente, mientras que el ámbito digital presentó una de las mayores prevalencias. En este espacio, 89.3 por ciento de las legisladoras nacionales y 66.9 por ciento de las concejalas reportaron haber enfrentado algún tipo de violencia.
Además, la mayoría de las mujeres que padecieron agresiones señaló que estas se intensificaron durante periodos de mayor exposición pública, lo que evidencia el impacto que pueden tener las actividades políticas y la visibilidad mediática.
La investigación también detectó factores que incrementan la vulnerabilidad. Las mujeres con responsabilidades de cuidado registraron mayores niveles de prevalencia, al igual que aquellas que pertenecen a grupos históricamente discriminados.
Pocas denuncias formales
Uno de los aspectos que más preocupa a ONU Mujeres es la distancia entre la magnitud de las agresiones y las respuestas institucionales.
Aunque la mayoría de las mujeres afectadas habló con alguna persona sobre lo ocurrido, menos de la mitad hizo pública la situación y apenas una de cada diez presentó una denuncia formal.
Para ONU Mujeres, esta brecha demuestra la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, atención y protección, así como generar condiciones que permitan a las mujeres ejercer sus cargos sin enfrentar violencia o intimidación.
Durante la presentación, Verónica Baracat, oficial a cargo de ONU Mujeres en Argentina, señaló que la violencia contra las mujeres en política vulnera derechos individuales y también debilita la calidad de la democracia.
El organismo destacó que contar con evidencia sobre la dimensión del problema permite diseñar mejores políticas públicas y fortalecer las instituciones encargadas de prevenir y atender estas agresiones.
La encuesta forma parte de una agenda internacional de ONU Mujeres para generar información comparable y desarrollar estrategias de prevención, protección y respuesta frente a la violencia contra las mujeres en los espacios de representación y toma de decisiones.
