Una celebración privada en Portofino, Italia, volvió a poner a Enrique Peña Nieto en el centro de la conversación pública. El expresidente mexicano fue captado este domingo 30 de agosto durante la boda del cantante israelí Omer Adam y Sacha Israelovich, acompañado por el empresario Avishai Neriah.
Las imágenes muestran al exmandatario con traje oscuro y kipá de color beige, en una de las primeras filas del evento, mientras actuaba el cantante jasídico Motty Steinmetz. El material fue publicado inicialmente en Instagram por el influencer Efraim Feder y posteriormente circuló en distintos medios de México e Israel.
TheMarker identificó tanto a Peña Nieto como a Neriah en el video. La presencia del empresario es la que dio una dimensión política a las imágenes, debido a que su nombre apareció el año pasado en una investigación periodística relacionada con negocios y seguridad durante el sexenio del expresidente.
En julio de 2025, el periodista Gur Megiddo publicó en TheMarker información sobre un procedimiento de arbitraje entre Neriah y el empresario Uri Ansbacher. En los documentos se hacía referencia a una supuesta “inversión conjunta” de hasta 25 millones de dólares para una figura mexicana de alto nivel, descrita inicialmente como “N” o “el hombre mayor” y posteriormente identificada como Peña Nieto.
La investigación señalaba que el acuerdo habría estado relacionado con la obtención de acceso y contratos en México entre 2012 y 2018. Neriah estaba vinculado con negocios de seguridad penitenciaria, mientras que Ansbacher habría participado en proyectos relacionados con drones y uniformes y, de acuerdo con versiones periodísticas, en la venta del software Pegasus.
El tema generó especial interés debido a que Pegasus fue utilizado durante el gobierno de Peña Nieto para espiar a periodistas, defensores de derechos humanos y activistas. Sin embargo, los documentos del arbitraje no acreditan que los recursos mencionados hayan sido destinados específicamente para comprar Pegasus.
Después de que la investigación israelí se hiciera pública, Peña Nieto rechazó las acusaciones y las calificó como “falsas y sin sustento”. La FGR informó entonces que abrió una carpeta y que buscaría formalizar la información ante las autoridades israelíes.
La fotografía y el video de la boda no prueban por sí mismos ninguna conducta ilícita, ni existe una sentencia que determine que Peña Nieto recibió dinero de los empresarios mencionados. Lo que vuelve relevante la imagen es que el expresidente reaparece públicamente junto a una persona perteneciente al mismo círculo empresarial que estuvo bajo escrutinio periodístico en 2025.
Así, la escena registrada en una celebración privada en Italia reavivó un expediente que había generado cuestionamientos sobre las relaciones empresariales y de seguridad vinculadas al sexenio de Peña Nieto, aunque las acusaciones centrales continúan sin convertirse en una condena judicial.
