Ucrania concretará la compra de armamento estadounidense por 100 mil millones de dólares, en lo que se perfila como la mayor operación de este tipo desde el inicio de la invasión rusa en 2022. La adquisición será financiada por países europeos, que buscan garantizar la continuidad del suministro militar a Kiev frente a la ofensiva de Moscú.
El acuerdo incluye sistemas de defensa aérea, artillería de largo alcance, municiones y vehículos blindados, además de tecnología de vigilancia y guerra electrónica. De acuerdo con fuentes diplomáticas, el financiamiento se realizará a través de un esquema de créditos respaldados por la Unión Europea, con el objetivo de evitar que el gobierno de Volodímir Zelenski comprometa sus ya limitados recursos internos.
Bruselas ha justificado la decisión como una medida estratégica para contener la expansión rusa en territorio europeo. “Ucrania necesita apoyo inmediato y sostenido, y este paquete garantiza que pueda defenderse en los próximos años”, señalaron representantes comunitarios.
La operación también ha generado tensiones con sectores políticos en algunos países europeos, que cuestionan el alto costo económico y social de mantener el flujo armamentista. Sin embargo, Estados Unidos y la OTAN han insistido en que la seguridad regional depende de fortalecer la capacidad de resistencia ucraniana.
