En México, seis de cada diez autos particulares robados no regresan a manos de sus propietarios, ni a las autoridades o aseguradoras. Según un informe de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), en los últimos cinco años se registraron 371,206 vehículos asegurados robados, incluyendo automóviles particulares, motocicletas, vehículos comerciales y algunos tractocamiones. De estos, solo se recuperaron 164,623 unidades, mientras que 206,583 permanecen sin localizar, lo que representa más del 55% de los casos.
El Estado de México lidera la lista con 101,000 vehículos robados, seguido por Jalisco con 54,000, Ciudad de México con 33,000, Puebla con 21,000 y Guanajuato con 18,791 unidades. Una parte significativa de los autos desaparecidos termina en deshuesaderos, donde son desmantelados y vendidos en partes, otras unidades son exportadas ilegalmente o empleadas en la comisión de nuevos delitos.
Aunque en 2024 se registró la cifra más alta en cinco años, en 2025 hubo una ligera baja del 3% en los robos. Sin embargo, en estados como Guanajuato el robo de autos ha mostrado incrementos significativos. El robo con violencia es otro problema. En el Estado de México, 9,495 de 14,909 robos fueron con violencia. En Sinaloa, el 84% de los casos incluyó amenazas y en Jalisco casi la mitad de los robos se cometieron con agresiones.
