El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó este 27 de julio el estado de Michigan para defender su política de aranceles y asegurar que las medidas comerciales impulsadas por su administración están fortaleciendo a la industria automotriz estadounidense, pese a las afectaciones derivadas de las represalias comerciales impuestas por Canadá.
Durante un acto realizado en una planta de General Motors, ubicada en Milford, Trump afirmó que los llamados «aranceles históricos» han incentivado a las empresas a trasladar nuevamente su producción a territorio estadounidense.
«Construye tus camiones o autos fuera de Estados Unidos y pagarás una tarifa. Construye en Michigan o en cualquier lugar de América y no pagarás nada», expresó el mandatario al destacar que fabricantes como General Motors y Ford han anunciado nuevas inversiones en el país.
La estrategia comercial de la Casa Blanca contempla aranceles del 25 por ciento y, en algunos casos, de hasta el 50 por ciento sobre diversos productos procedentes de Canadá, incluidos automóviles, acero, productos lácteos y bebidas alcohólicas.
En respuesta, el gobierno canadiense impuso medidas equivalentes contra mercancías estadounidenses, intensificando la guerra comercial entre ambos países.
Michigan figura entre los estados con mayor impacto por este conflicto económico, debido a su estrecha relación comercial con Canadá. La industria automotriz de la entidad depende del intercambio constante de autopartes y vehículos a través de la frontera, por lo que empresarios y analistas han advertido sobre posibles efectos en los costos de producción, el empleo y los precios para los consumidores.
La visita de Trump también tuvo un fuerte componente político, ya que Michigan es considerado un estado clave en las elecciones estadounidenses y actualmente se desarrollan procesos de elecciones primarias. Con este mensaje, el mandatario busca reforzar el respaldo del sector manufacturero y responder a las críticas sobre las consecuencias económicas de su política arancelaria.
