Pese a tratarse de la zona con el desarrollo urbano más caótico de todo el municipio de Puebla, el Sistema Operador de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Soapap) apenas pudo imponer sanciones por descargas ilegales que alcanzan 3.6 millones de pesos.
De acuerdo, con la Secretaría de Medio Ambiente municipal, Iván Herrera Villagómez, estas sanciones se han reportado este año a pesar de que el mismo director del organismo, Gustavo Gaytán, reconoció que se ha afectado la cobertura de saneamiento debido a que están reciclando aguas residuales de los municipios donde no hay control en la calidad de las descargas que trasladan a las plantas de tratamiento del concesionario.
Herrera Villagómez explicó que la mayoría de estas infracciones se concentran en la zona norte de la ciudad, principalmente en áreas donde no existe cobertura de la empresa Concesiones Integrales (Agua de Puebla). En estos puntos, añadió, algunas autoridades auxiliares han permitido la instalación de industrias de manera irregular.
“Desafortunadamente, muchas empresas aprovechan las lagunas en la normativa para instalarse en zonas sin cobertura y realizar descargas sin control ambiental”, advirtió Herrera Villagómez.
El funcionario señaló que la dependencia mantiene una coordinación permanente con Soapap, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (Ceaspue) y los Comités de Agua Potable de las juntas auxiliares, con el fin de detectar y sancionar los puntos de contaminación que afectan las barrancas y los ríos Atoyac y Alseseca.
“Estamos reforzando la corresponsabilidad con los Comités de Agua. Soapap es quien aplica las sanciones tras las revisiones, pero el trabajo de detección es conjunto”, explicó.
Por otro lado, el titular de Medio Ambiente municipal reveló que la dependencia recibió alrededor de 15 mil expedientes heredados de administraciones anteriores sobre árboles que representan un posible riesgo, de los cuales 12 mil corresponden a solicitudes de poda y tres mil a derribo.
Aunque precisó que el equipo técnico realiza actualmente una revisión caso por caso, aún no se cuenta con una cifra exacta sobre los árboles que representan un peligro inminente, especialmente por las condiciones climáticas recientes.
