La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el gobierno de México no ha recibido una notificación formal por parte de Estados Unidos sobre las nuevas restricciones impuestas a aerolíneas mexicanas, derivadas de un presunto incumplimiento del Acuerdo de Transporte Aéreo firmado en 2015.
Las sanciones, anunciadas por el gobierno estadounidense, amenazan con impactar directamente la alianza comercial entre Aeroméxico y Delta Airlines, una de las más importantes en el corredor aéreo bilateral.
“Hasta ahora no hemos sido notificados oficialmente. Es necesario revisar con precisión a qué se refieren las acusaciones y en qué consisten las medidas”, expresó Sheinbaum en conferencia de prensa.
En su posicionamiento, la mandataria recordó que desde 2014 ya se había advertido la saturación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), lo cual representaba un riesgo operativo tanto para las aerolíneas como para la seguridad aérea.
Además, hizo referencia al proyecto cancelado del Nuevo Aeropuerto en Texcoco, impulsado durante los gobiernos de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, como parte de una estrategia para resolver la crisis de capacidad aérea en la capital.
Sheinbaum señaló que dicho proyecto generó controversia por la intención de adquirir tierras ejidales a precios bajos y por los actos de represión registrados contra comunidades opositoras. Subrayó que los argumentos en contra del aeropuerto de Texcoco estuvieron basados en criterios técnicos, no políticos.
“Hubo una decisión legítima de cancelar ese aeropuerto porque no era viable técnica ni socialmente”, apuntó.
El gobierno mexicano, dijo, está dispuesto a dialogar y revisar técnicamente la situación con las autoridades estadounidenses, para evitar que se afecte la conectividad aérea y la relación bilateral.
