La presidenta Claudia Sheinbaum condenó con firmeza los actos de violencia registrados durante la marcha contra la gentrificación, celebrada ayer en la capital, y calificó como “intolerables” los daños provocados por un grupo que irrumpió en Ciudad Universitaria, rompió cristales y quemó libros en una pequeña librería.
En su mensaje, la mandataria señaló que, aunque puede existir una demanda legítima en el fondo de la protesta, los métodos violentos anulan cualquier causa. “Los únicos que han quemado libros en la historia son los fascistas”, sentenció Sheinbaum, al rechazar de forma categórica lo ocurrido.
“El reclamo puede ser válido, pero la violencia contra una institución educativa es absolutamente inaceptable. Estos actos no tienen cabida en una sociedad democrática. Son propios de movimientos fascistas e intolerantes”, subrayó.
Sheinbaum reiteró que su gobierno respeta la libertad de expresión y el derecho a la protesta, pero insistió en que estos derechos deben ejercerse sin recurrir a la violencia ni poner en riesgo el patrimonio cultural y educativo del país.
Las autoridades capitalinas informaron que ya se inició una investigación para identificar a los responsables de los hechos, ocurridos en instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y adelantaron que no habrá impunidad.
