La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó una crítica directa al Gobierno de Estados Unidos por lo que consideró una contradicción en su política contra el narcotráfico: mientras declara a organizaciones criminales mexicanas como «terroristas», simultáneamente negocia acuerdos de cooperación con algunos de sus integrantes.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum fue cuestionada sobre el caso de Dámaso López Serrano, alias El Mini Lic, quien recientemente se declaró culpable en una corte de Virginia y firmó un nuevo acuerdo de colaboración con autoridades estadounidenses.
“Hay que insistir en algo muy importante: el Gobierno de EU hizo un decreto hace poco llamando terroristas a algunas organizaciones de la delincuencia organizada. Ellos en varias ocasiones han manifestado que no negocian con terroristas. Entonces, ¿por qué estos acuerdos?”, cuestionó la mandataria.
La presidenta también exigió una explicación clara por parte de Washington sobre los términos y condiciones de este tipo de pactos, especialmente cuando se trata de criminales requeridos por la justicia mexicana. El Mini Lic, hijo de Dámaso López Núñez, está acusado en México del asesinato del periodista Javier Valdez en 2017, crimen por el cual se ha insistido en su extradición.
La presidenta Claudia Sheinbaum @Claudiashein indicó que insistirá en que Estados Unidos explique como hace un decreto para llamar terroristas a organizaciones delictivas y en otros casos como el de «Mini lic» ha hecho acuerdos. Dijo que insistirán en el proceso de extradición pic.twitter.com/3XeQqhZot9
— LIBRE EXPRESIÓN | PUEBLA (@LibrexpresionP) May 29, 2025
La molestia de Sheinbaum se suma a la ambigüedad en el caso de Ovidio Guzmán, alias El Ratón, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán. En ese caso, Guzmán se declarará culpable de narcotráfico en julio como parte de un acuerdo con el gobierno estadounidense, mientras 17 de sus familiares, incluida su madre, cruzaron la frontera en busca de protección, sin que se haya explicado públicamente si esa entrada fue parte de un pacto más amplio.
“Nosotros vamos a insistir en la extradición de quienes lo hemos solicitado. Todos los días cooperamos para la seguridad, pero es importante que haya una explicación”, remarcó Sheinbaum.
La declaración de la presidenta marca una postura firme ante lo que considera una política inconsistente del país vecino: por un lado, clasifica al narco como amenaza terrorista; por otro, abre la puerta a negociaciones con figuras clave de los cárteles.
El caso de El Mini Lic revela la tensión entre la retórica oficial estadounidense y sus acciones judiciales, y pone en el centro del debate los límites de la cooperación binacional en materia de seguridad.
