La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió este jueves el derecho a la libertad de expresión, en medio de crecientes críticas hacia lo que diversos sectores han denominado la “Ley Censura” en Puebla, y frente al proceso penal abierto contra el periodista Jorge González Valdez en Campeche.
En su conferencia matutina del 19 de junio en Palacio Nacional, Sheinbaum fue cuestionada sobre la denuncia que enfrenta la periodista Lourdes Mendoza por parte del director del Metro, Adrián Rubalcava, quien la acusa “por hacer periodismo”. Ante esto, la mandataria calificó como “andanada” los señalamientos recientes que acusan al gobierno federal y a gobiernos estatales afines de censura.
“Antes era el tema del autoritarismo por la reforma al Poder Judicial, ahora ya traen el nuevo: ‘¡Censura! ¡Ya censura en Puebla, censura en Campeche!’”, ironizó Sheinbaum. “Nuestra posición es clara: libertad de expresión, siempre la vamos a defender”.
En el caso de Puebla, la llamada “Ley Censura” —aprobada por el Congreso local y respaldada por el gobernador Alejandro Armenta— ha generado polémica al establecer sanciones contra quienes difundan información falsa o considerada como incitación al odio a través de medios digitales, una medida que organizaciones civiles, periodistas y especialistas en derechos digitales consideran ambigua y peligrosa para el ejercicio periodístico y la crítica ciudadana.
Claudia Sheinbaum se pronunció en contra de la CENSURA:
“NO APOYAREMOS NINGUNA LEY QUE PROMUEVA LA CENSURA”:
En relación a la reforma de ciberseguridad en #Puebla impulsada por el gobernador @armentapuebla_.#LeyCensura pic.twitter.com/0Y1lxa9rWO
— Luis Antonio – YouTube Live News (@LuisLiveNews) June 19, 2025
Puebla se ha colocado así en el centro del debate nacional sobre los límites a la libertad de expresión y el riesgo de criminalización del periodismo. Diversos colectivos y medios independientes han exigido la derogación o revisión profunda de la normativa.
El pronunciamiento de Sheinbaum, aunque general, marca una postura que podría influir en la revisión de leyes locales. No obstante, la presidenta electa también matizó que “hay casos específicos que hay que ver cuál es el tema”, sugiriendo que no todas las denuncias pueden ser desestimadas de inmediato bajo el argumento de censura.
La aprobación de la ley en Puebla se da en un entorno donde la prensa local enfrenta presiones, señalamientos e incluso amenazas. Las disposiciones de esta normativa han sido interpretadas por expertos como un intento de controlar el discurso crítico, especialmente en redes sociales, donde la ciudadanía suele exhibir abusos de poder y opinar libremente sobre figuras públicas.
Aunque el gobierno estatal ha defendido la ley como una herramienta contra la violencia digital y la desinformación, su ambigüedad ha generado desconfianza entre periodistas y defensores de derechos humanos.
