A pesar de haber reprobado el examen interno del PAN para participar en la elección de consejeros nacionales y de arrastrar señalamientos por irregularidades en su paso por la dirigencia estatal, Marcos Castro Martínez fue ratificado como coordinador de la bancada panista en el Congreso de Puebla.
La decisión representa un revés político para Mario Riestra Piña, actual dirigente estatal del partido, y marca el resurgimiento del grupo afín al exalcalde Eduardo Rivera Pérez, frustrado candidato a la gubernatura y pieza clave en la operación de este acuerdo.
La ratificación fue resultado de un acuerdo interno avalado por el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PAN, que intervino para resolver las fracturas entre la dirigencia estatal y el grupo legislativo.
La reunión clave se celebró la tarde del lunes 7 de julio, en la que participaron integrantes del CEN, el Comité Directivo Estatal (CDE) y los legisladores locales.
El encuentro fue convocado por Juan Carlos Martínez Terrazas, secretario nacional de Fortalecimiento Interno, y contó con la presencia de Mario Riestra y Genoveva Huerta, presidente y secretaria general del CDE, así como los diputados Marcos Castro, Susana Riestra, Celia Bonaga y Luana Amador.
El único ausente fue Rafael Micalco Méndez, quien había sido mencionado como posible relevo de Castro.
Durante la reunión, el CEN del PAN optó por refrendar la coordinación de Castro, cercano a Rivera Pérez, como una señal de unidad interna frente al proceso de reconfiguración del partido tras los resultados electorales de 2024.
“Seguiremos trabajando en unidad y coordinación por el bien de Puebla y de México, reafirmando el compromiso común de servir a la ciudadanía y consolidar al partido como una oposición fuerte y responsable”.
Micalco descarta ruptura por la ratificación
En días previos, Rafael Micalco, exdirigente estatal y actual diputado local, había sido perfilado como posible coordinador parlamentario. Sin embargo, en entrevista, negó que existiera una fractura dentro del grupo legislativo y aseguró que cualquier cambio debía surgir del consenso.
“La dirigencia tiene la facultad de nombrar o ratificar al coordinador, pero hasta ahora no ha habido ningún acercamiento formal. La coordinación ha sido llevada en acuerdo entre los diputados”.
Marcos Castro no es ajeno a la polémica dentro del panismo poblano. Durante su gestión como dirigente estatal del partido acumuló críticas por presuntas faltas administrativas y manejos opacos durante la gestión de Augusta Díaz de Rivera.
A ello se suma el hecho de haber reprobado el examen del PAN nacional, lo que lo dejó fuera del proceso para integrar el Consejo Nacional del partido.
No obstante, su ratificación al frente de la bancada panista en el Congreso confirma que su cercanía con Eduardo Rivera sigue teniendo peso político en las decisiones internas del blanquiazul en Puebla.
