El reboot de Resident Evil, dirigido por Zach Cregger y estrenado el 18 de septiembre, debutó en el primer lugar de la taquilla mundial con aproximadamente 108.3 millones de dólares durante su primer fin de semana.
La película recaudó cerca de 60 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, donde se proyectó en 3 mil 684 salas, además de 48.3 millones en mercados internacionales. La cifra superó ampliamente las previsiones domésticas, que estimaban entre 40 y 50 millones de dólares.
Con este resultado, la nueva cinta consiguió el mejor estreno de Resident Evil en Estados Unidos, superando los 26.6 millones de dólares obtenidos por Resident Evil: Afterlife en 2010. Además, su debut mundial ya rebasa la recaudación total de la película original de 2002, que obtuvo alrededor de 103 millones de dólares.
El filme también representa el mejor estreno en la carrera de Cregger, por encima de Weapons. La cinta, protagonizada por Austin Abrams, presenta una historia original y no continúa la saga cinematográfica dirigida por Paul W. S. Anderson.
