Con el objetivo de garantizar celebraciones seguras durante el partido de octavos de final entre México e Inglaterra, programado para el próximo 5 de julio en el Estadio Azteca, el Gobierno de México y el Gobierno de la Ciudad de México preparan un operativo especial ante la esperada asistencia masiva de aficionados.
Como parte de la estrategia, las autoridades instalarán más pantallas gigantes en Paseo de la Reforma y el Ángel de la Independencia, además de habilitar nuevos puntos de transmisión en distintas alcaldías para distribuir a los asistentes y reducir las concentraciones en un solo sitio.
El despliegue contempla un reforzamiento de la seguridad con la participación de elementos de la Policía, Guardia Nacional, Protección Civil y personal de tránsito, quienes vigilarán tanto el estadio como las zonas de reunión pública.
Asimismo, se implementarán controles de acceso, revisiones de mochilas y protocolos especiales para prevenir estampidas y otros incidentes, luego de las aglomeraciones registradas tras el triunfo de México sobre Ecuador, donde tres personas perdieron la vida.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para disfrutar del encuentro con responsabilidad y contribuir a que la celebración transcurra en un ambiente seguro y ordenado.
