La reapertura del Estrecho de Ormuz podría marcar el inicio del fin de los subsidios extraordinarios a las gasolinas en México. Así lo informó este lunes la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien destacó que el acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán tendrá efectos favorables para la economía internacional y las finanzas nacionales.
La mandataria explicó que, ante el incremento de los precios del petróleo generado por el conflicto en Medio Oriente, el Gobierno Federal redujo el cobro del IEPS para evitar aumentos bruscos en los precios de la gasolina Magna y el diésel.
Sin embargo, indicó que la reapertura de esta estratégica vía marítima permitirá estabilizar los mercados energéticos y recuperar recursos fiscales que durante varios meses fueron destinados a mantener controlados los costos de los combustibles.
Desde febrero, la crisis en la región elevó el precio internacional del crudo por encima de los 100 dólares por barril en distintos momentos, generando presiones inflacionarias a nivel global. México respondió con estímulos fiscales para proteger el bolsillo de los consumidores.
Ahora, con el acuerdo que contempla libre tránsito petrolero y una reducción de las tensiones geopolíticas, el gobierno federal anticipa una disminución en la necesidad de mantener estos apoyos y una transición gradual hacia precios determinados por el mercado.
