Puebla se convirtió en el único estado del país que ha logrado entregar 103 cuerpos de personas reportadas como desaparecidas en menos de tres meses. El logro fue expuesto por la fiscal general Idamis Pastor Betancourt durante la firma del Convenio de Colaboración con el Instituto Nacional Electoral (INE), encabezado por su presidenta Guadalupe Taddei Zavala, en la Ciudad de México.
En un país que supera las 100 mil personas desaparecidas, este avance no es menor. El anuncio, más allá de los números, tocó una fibra sensible. “Cada cuerpo identificado y entregado significa que una familia deja de vivir en incertidumbre”, expresó Pastor Betancourt frente a autoridades federales y representantes de organismos de seguridad y justicia.
El encuentro en la sede del INE sirvió para subrayar la relevancia de los acuerdos interinstitucionales en la búsqueda de verdad y memoria. La presidenta del Instituto, Guadalupe Taddei Zavala, resaltó que las herramientas tecnológicas y los mecanismos de intercambio de información entre instituciones han sido decisivos para acelerar la localización e identificación de personas desaparecidas. “La coincidencia de datos biométricos, el uso de bases electorales y la colaboración con las fiscalías permiten que la justicia sea también un acto de humanidad”, enfatizó.
Por su parte, la titular de la Fiscalía General del Estado detalló que el Programa de Identificación Humana ha permitido reconocer a 282 personas. De ese total, 138 ya fueron plenamente identificadas por sus familiares y 103 entregadas sin burocracia ni dilaciones, con apoyo directo del Gobierno del Estado y de los municipios. En muchos casos, las autoridades brindaron transporte, hospedaje y asesoría a familias de escasos recursos para que pudieran trasladarse y recibir los restos de sus seres queridos.
El esfuerzo, explicó Pastor Betancourt, se articula con la estrategia nacional para fortalecer los servicios forenses y con el compromiso del gobernador Alejandro Armenta de colocar a Puebla como ejemplo de eficiencia institucional. La funcionaria destacó que la fiscalía poblana opera con una unidad especializada en identificación humana que cruza información genética con registros electorales y bases de datos federales.
El convenio firmado con el INE amplía las posibilidades de identificación mediante el cotejo de huellas y datos biométricos, resguardando la confidencialidad de la información. “Este trabajo no se mide en estadísticas sino en paz para las familias”, sostuvo la fiscal.
El reconocimiento a Puebla no solo se refiere a la eficacia técnica, sino al enfoque humanista que ha caracterizado las entregas. Cada acto de restitución se desarrolla con acompañamiento psicológico y presencia institucional. “No hay entrega fría; cada nombre recuperado se honra”, dijo una de las funcionarias presentes.
La cooperación con el INE representa un paso más hacia la construcción de un sistema nacional de identificación que funcione con celeridad y sensibilidad. Tanto Taddei Zavala como Pastor Betancourt coincidieron en que los avances tecnológicos deben estar al servicio de la dignidad.
Mientras otras entidades apenas inician sus procesos de digitalización forense, Puebla consolida un modelo replicable: investigación científica, coordinación interinstitucional y voluntad política. En palabras de la fiscal, “no hay mayor justicia que devolverle a una familia la certeza de un nombre y un lugar donde llorar”.
