Una piedra colocada sobre el pedal del acelerador de un Chevrolet Optra rojo cambió la investigación por el accidente ocurrido el sábado 26 de septiembre en la carretera estatal Acuaco-Zacapoaxtla, Puebla.
El vehículo cayó a un barranco de entre 30 y 60 metros, a la altura del kilómetro 9, cerca del Tecnológico de Zacapoaxtla. En el automóvil viajaban Isabel Castillo Villegas, de 36 años, y sus dos hijas, de 8 y 13 años.
La mujer, originaria de Huejotzingo y quien viajaba como copiloto, murió. Sus hijas sobrevivieron al percance y fueron rescatadas para posteriormente ser trasladadas a un hospital.
Durante las diligencias, peritos localizaron la piedra sobre el acelerador, indicio que abrió la posibilidad de que el vehículo hubiera sido manipulado para provocar una salida de camino y simular un accidente.
La Fiscalía General del Estado de Puebla investiga el caso bajo protocolo de feminicidio. Reportes locales señalan que la necropsia apuntaría a una muerte por asfixia mediante estrangulamiento y que también se analizan posibles indicios de violencia previa y una eventual agresión sexual contra la adolescente de 13 años.
El hombre que presuntamente conducía el vehículo no ha sido localizado. Hasta los reportes más recientes no existen detenciones confirmadas y la Fiscalía aún debe establecer la causa de muerte, la secuencia de los hechos y quiénes serían los responsables.
