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octubre 7, 2025
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Pese a incremento del salario mínimo, mexicanos viven “una mejora sin transformación”: Ibero 

El Observatorio de Salarios de la IBERO Puebla advirtió que, pese a los aumentos históricos del salario mínimo y las reformas laborales recientes, apenas cinco por ciento de la población mexicana gana lo suficiente para vivir con dignidad. La informalidad, la sobrecarga de trabajo y la falta de prestaciones continúan marcando la realidad de la clase trabajadora.

Pese a los incrementos históricos en el salario mínimo y las reformas laborales recientes, la precariedad laboral continúa siendo la norma para millones de trabajadores en México. Esa es una de las conclusiones del Informe 2025 del Observatorio de Salarios de la IBERO Puebla, presentado este martes, en el que se advirtió que el crecimiento económico y las políticas de bienestar no han logrado traducirse en condiciones dignas para la mayoría de la población ocupada.

El estudio revela una paradoja: aunque el salario mínimo ha aumentado 127.4 por ciento desde 2018, los ingresos actuales siguen siendo insuficientes. 

Miguel Calderón Chelius, director del proyecto, precisó que hoy, una persona que percibe el mínimo 8 mil 364 pesos mensuales, apenas obtiene una tercera parte de lo necesario para garantizar una vida digna, estimada en 27 mil 080 pesos para una familia de cuatro integrantes, de acuerdo con los cálculos del propio Observatorio.

Esto significa que, en el país, apenas el 5 por ciento de la población gana lo suficiente para tener una vida digna, mientras que el 60 por ciento de la fuerza de trabajo en México vive en la informalidad, aceptando más de un trabajo sin prestaciones laborales.

El observatorio precisó que la precariedad también se puede ver en la carga excesiva de trabajo: el 35 por ciento de los poblanos labora más de 48 horas a la semana, esto debido a que en muchos casos buscan “dobletear” con otros empleos en sus tiempos libres, como es el caso de quienes buscan conducir en plataformas como Uber y Didi para obtener ingresos adicionales y estabilizar su situación económica.

Por otro lado, apuntó que las personas que sí gozan de prestaciones laborales no salariales suelen ser muy pocos, toda vez que, en Puebla, apenas el 30 al 40 por ciento de los trabajadores acceden a este tipo de prestación.

Expuso que hay una gran brecha entre los ingresos entre personas que trabajan en la informalidad y los que no lo hacen. En el primer caso, en México los ingresos llegan apenas a los 4 mil 742 pesos en promedio, mientras que en el sector económico formal llega hasta los 7 mil 488 pesos.

Durante la presentación del informe, los investigadores de la IBERO Puebla señalaron que el país vive una “mejora sin transformación”: los aumentos salariales, la regulación del trabajo digital y la ampliación de vacaciones son avances importantes, pero no han logrado revertir la estructura de desigualdad que sostiene el mercado laboral mexicano.

Además, advirtieron sobre nuevas formas de explotación asociadas al empleo digital, como, por ejemplo, el fenómeno de la “uberización” —el trabajo por aplicación—, que se extendió tras la pandemia, el cual ofrece ingresos rápidos pero inestables, sin derechos ni prestaciones.

Otro de los hallazgos del observatorio tiene que ver con los mecanismos de vigilancia translaborales, que operan en el mercado como una forma de castigo, es decir, trabajadores que han participado en conflictos laborales enfrentan dificultades para ser contratados nuevamente y otros más son inclusive vigilados con tecnología para conocer su geolocalización.

Calderón Chelius precisó que, a pesar de los avances impulsados desde 2018, como la limitación del outsourcing, la mejora en la vida sindical y el incremento de días de vacaciones, el trabajo en México sigue lejos de ser un vehículo de bienestar.

Entre las recomendaciones principales, el Observatorio propuso consolidar la reforma de las 40 horas semanales, regularizar el empleo informal y mantener la recuperación del salario mínimo, además de mejorar los sistemas de salud, pensiones y vivienda.

Ingresos y salario mínimo 

Incremento acumulado del salario mínimo desde 2018: 127.4%. 

Salario mínimo actual: 8 mil 364 pesos mensuales. 

Ingreso necesario para una vida digna: 27 mil 080 pesos mensuales (para una familia de cuatro integrantes). 

Proporción de trabajadores que ganan lo suficiente para una vida digna: 5% del total nacional. 

Condiciones laborales 

Tasa de informalidad: 60% de la fuerza laboral mexicana.

Carga laboral excesiva: 35% de los poblanos trabaja más de 48 horas semanales.

Acceso a prestaciones laborales no salariales (aguinaldo, seguro, vacaciones, etc.): entre 30% y 40% de los trabajadores en Puebla.

Recomendaciones del Observatorio IBERO Puebla 

Consolidar la reforma de las 40 horas semanales. 

Regularizar el empleo informal.

Mantener la recuperación gradual del salario mínimo. 

Fortalecer la seguridad social: salud, pensiones y vivienda. 

Supervisar y regular las plataformas digitales de empleo. 

Combatir la discriminación laboral y la exclusión por antecedentes sindicales.

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