“Llegaremos hasta las últimas consecuencias”, declaró el alcalde Pepe Chedraui Budib al confirmar que se evaluará el desempeño de la empresa responsable del servicio de recolección de basura en la capital poblana, a través de una auditoría.
El presidente municipal dijo estar de acuerdo con el gobernador en hacer una auditoría a la empresa Promotora Ambiental de la Laguna (PALA), pues señaló que existen concesiones aprobadas en administraciones pasadas cuyos contratos beneficiaban más a los dueños y no contemplaban cláusulas para poder revocarlos.
Por ello, señaló que, al igual que con la concesión que se plantea para los paraderos de autobuses, se busca establecer criterios que permitan revocar el contrato si no se cumple con lo estipulado.
“Estoy de acuerdo con el gobernador y llegaremos hasta las últimas consecuencias, porque es lo que estamos haciendo en los parabuses. Hay concesiones que se dieron muy a favor de la persona que lleva a cabo el trabajo y no se podían revocar. Por eso estamos haciendo las cosas bien para que no se tenga este problema más adelante”, afirmó.
Indicó que, después de la auditoría a la concesión del sistema de recolección, se definirá si el gobierno municipal mantiene el contrato o lo rescinde.
A su vez, el secretario de Gobernación municipal, Francisco Rodríguez Álvarez, descartó que la administración pueda ser penalizada en caso de concluir la concesión, ya que solo se retiraría si se comprueba en la auditoría que hay incumplimiento en la prestación del servicio.
“Si no cumple con ello y hay una falta, no tiene por qué haber una indemnización por la rescisión del contrato, porque la falta sería de la empresa, no del gobierno”, puntualizó.
Rodríguez Álvarez aseguró que este es un mensaje para todos aquellos que tienen concesiones con el gobierno municipal, para que sepan que habrá sanciones si no cumplen con los servicios acordados.
El funcionario recordó que la concesión para la recolección, traslado y tratamiento de residuos fue otorgada en 1990 a una empresa ligada a la familia Garza Santos y permanece vigente hasta 2029. En tanto, la operación del relleno sanitario de Chiltepeque está en manos de Rellenos Sanitarios (RESA), cuyo contrato concluye en 2027.
La revisión fue impulsada luego de que el gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina solicitó una auditoría profunda, tras constantes quejas ciudadanas por acumulación de basura en diversos puntos de la ciudad.
Incluso, comentó que, durante sus recorridos por las calles, ha observado “montoneras de basura”, a pesar de que el ayuntamiento paga a la empresa PALA por el servicio de recolección de desechos.
Sostuvo además que la empresa beneficiada no es originaria de Puebla y que su propietario reside en otra parte del país, lo cual explicaría su desinterés por el estado en que se encuentra la ciudad.
