La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó este viernes que ningún partido político puede servir de “paraguas” para cometer delitos o actos de corrupción, y que esta regla aplica para todos los niveles de gobierno.
La mandataria aclaró que la detención de Diego “N”, alcalde de Tequila, Jalisco, no es una persecución política, sino el resultado de denuncias ciudadanas y de empresarios recibidas directamente por su administración.

La acción forma parte de la Operación Enjambre, estrategia federal para sanear administraciones públicas y sancionar a funcionarios vinculados con la delincuencia organizada. Hasta ahora, el operativo ha detenido a aproximadamente 60 servidores públicos, incluyendo al alcalde y a los directores de Seguridad Pública, Catastro y Obras Públicas de Tequila, desmantelando una presunta red de complicidad.
El secretario del Gabinete de Seguridad, Omar García Harfuch, destacó que el operativo fue posible gracias a la coordinación de la Inteligencia Militar, Naval y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
Sheinbaum concluyó que la seguridad y la justicia dependen de que la ley funcione como norma social sin privilegios ni protección política, aplicándose con la misma firmeza a funcionarios y ciudadanos cuando hay evidencia de delitos.
