En los últimos años, un fenómeno conocido como «tradwife» (abreviatura de traditional wife o «esposa tradicional») ha cobrado notoriedad en redes sociales, donde algunas creadoras de contenido promueven el regreso a los roles tradicionales de género e incluso cuestionan derechos políticos como el sufragio femenino.
El movimiento, que ha ganado visibilidad principalmente entre 2023 y 2026 en plataformas como TikTok, Instagram y X, plantea que las mujeres deberían priorizar la vida en el hogar, la crianza de los hijos y el cuidado de la familia, dejando en segundo plano la participación política y otros espacios públicos.
Algunas de sus representantes sostienen que el feminismo impulsó cambios que, a su juicio, alejaron a las mujeres de su «rol natural» e incluso afirman que el derecho al voto y la participación política han tenido efectos negativos sobre la estructura familiar.
Especialistas señalan que estas ideas recuperan discursos conservadores presentes entre finales del siglo XIX y gran parte del siglo XX, cuando se argumentaba que el lugar de la mujer debía limitarse al ámbito doméstico.
El resurgimiento del fenómeno también ha sido relacionado con factores como la polarización política, las secuelas sociales de la pandemia, la incertidumbre económica y el crecimiento de corrientes conservadoras en Estados Unidos y Europa.
Aunque el movimiento ha logrado una amplia difusión en redes sociales gracias a los algoritmos y a la actividad de diversas influencers, analistas coinciden en que se trata de un grupo minoritario que no representa la postura de la mayoría de las mujeres, incluidas aquellas con ideologías conservadoras.
El debate ha reavivado la discusión sobre los derechos conquistados por los movimientos feministas y el papel de las redes sociales en la difusión de nuevas —y antiguas— corrientes ideológicas.
