A partir del 3 de noviembre, las escuelas primarias y secundarias de México deberán aplicar una restricción al uso de celulares, tabletas y otros dispositivos digitales durante toda la jornada escolar, incluido el periodo de recreo.
La medida forma parte de un acuerdo alcanzado por las autoridades educativas de las 32 entidades y fue presentada este lunes 21 de septiembre por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado. Está previsto que el acuerdo se publique en el Diario Oficial de la Federación el martes 22 de septiembre.
La disposición no impide que los alumnos lleven sus teléfonos consigo, pero establece que deberán permanecer guardados y no podrán emplearse durante las actividades escolares ni en los descansos. Se contemplan excepciones relacionadas con emergencias o situaciones particulares de los estudiantes. Los detalles operativos de su aplicación deberán establecerse en el acuerdo y en los lineamientos correspondientes.
En educación media superior el esquema será diferente: cada escuela definirá, junto con su comunidad, las condiciones para el uso responsable y seguro de los dispositivos, incluidos posibles fines pedagógicos. En educación superior, las universidades conservarán la facultad de establecer sus propias reglas.
La SEP informó que la decisión se tomó después de consultar a más de 565 mil docentes. De acuerdo con los resultados difundidos por la dependencia, 81 por ciento consideró necesario establecer reglas para el uso de dispositivos digitales en las escuelas.
Sheinbaum evitó plantear la medida únicamente como una “prohibición” y la presentó como una estrategia de orientación y regulación frente al uso de pantallas. El Gobierno federal sostiene que busca reducir distracciones, atender posibles efectos del uso excesivo de redes sociales y pantallas, y favorecer la convivencia y el desarrollo socioemocional de los estudiantes.
