Dos hermanos mexicanos, Carlos y Alejandro González, fueron detenidos el pasado 7 de julio en Florida tras una infracción menor de tránsito y trasladados al centro migratorio ubicado en los Everglades, conocido como “Alcatraz de los caimanes”. A pesar de contar con visa vigente y estatus migratorio legal —uno de ellos está casado con una ciudadana estadounidense—, ambos fueron retenidos sin que se les asignara número de caso migratorio, lo que ha generado preocupaciones por posibles violaciones a sus derechos.
El centro de detención donde se encuentran es una instalación estatal y no federal, lo que ha dificultado aún más el seguimiento legal del caso. Sin el número de expediente migratorio, los hermanos no pueden acceder al sistema judicial ni contar con representación legal formal.
La abogada Andrea Reyes, asignada por el Programa de Asistencia Jurídica a Personas Mexicanas (PALE), denunció que esta omisión bloquea el acceso a la defensa jurídica y podría representar una vulneración de derechos civiles. Asimismo, el consulado de México en Orlando activó los protocolos de protección consular, se reunió con la familia de los detenidos y ha solicitado visitas, así como el acceso inmediato de la abogada al centro.
Ante esta situación, autoridades mexicanas evalúan emitir una alerta de viaje a la zona de Orlando, advirtiendo sobre el riesgo de detenciones arbitrarias incluso para ciudadanos con estatus migratorio legal. También se exigió que se garantice el debido proceso a los hermanos González y que sus derechos como personas migrantes sean respetados.
