Mark Zuckerberg testificó el 18 de febrero de 2026 en un juicio histórico que acusa a Meta y Google de inducir adicción en niños y adolescentes mediante el diseño de sus plataformas, causando daños graves a su salud mental.
El caso se centra en una joven que asegura que el uso compulsivo desde la infancia agravó sus problemas de depresión y ansiedad. Zuckerberg defendió las medidas de seguridad de Meta, mientras los abogados cuestionaron las funciones adictivas de sus plataformas.
El veredicto podría abrir camino a más de 1,500 demandas similares en Estados Unidos, marcando un precedente legal sobre la responsabilidad de las grandes tecnológicas en la salud de los menores.
