Aunque la Luna llena de julio alcanzó su máximo esplendor el pasado 29 de julio, este viernes 31 aún será posible apreciar el último tramo de la llamada Luna de Ciervo, que comienza su fase menguante, pero continúa luciendo grande y luminosa en el cielo.
El plenilunio ocurrió durante la mañana del miércoles, por lo que las noches del 28, 29 y 30 de julio fueron las mejores para disfrutar del fenómeno astronómico. Sin embargo, especialistas señalan que este viernes todavía conserva gran parte de su iluminación, ofreciendo un espectáculo visible a simple vista si las condiciones meteorológicas lo permiten.
El nombre Luna de Ciervo proviene de las tradiciones de los pueblos indígenas de Norteamérica, quienes identificaban esta época del año con el crecimiento de las nuevas astas de los ciervos machos, cubiertas inicialmente por una capa conocida como terciopelo.
También recibe otros nombres tradicionales, como Luna del Trueno o Luna del Heno, dependiendo de la región y las costumbres ancestrales.
En Puebla y el resto del centro del país, el satélite natural podrá observarse al anochecer elevándose por el horizonte oriental y permaneciendo visible durante buena parte de la noche.
Aunque ya no se encuentra completamente iluminada, la Luna de Ciervo continúa ofreciendo una de las postales más llamativas del verano.
