La Gerencia del Centro Histórico y Patrimonio Cultural del municipio de Puebla, en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Puebla, puso en marcha un programa de talleres orientados a fortalecer el conocimiento y las prácticas de conservación del patrimonio cultural en la capital del estado.
Esta iniciativa se desarrolla en el contexto del 494 aniversario de la fundación de Puebla y tiene como objetivo central capacitar a profesionales, técnicos y ciudadanos interesados en intervenir o proteger inmuebles históricos. La propuesta contempla sesiones informativas sobre las funciones y procedimientos que aplica el INAH para emitir opiniones técnicas, autorizaciones y criterios de factibilidad.
Al frente de este esfuerzo se encuentra Aimeé Guerra, responsable de la Gerencia del Centro Histórico, junto con Manuel Villarruel, delegado del INAH en Puebla, y Karina Romero Sainz, titular de la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano. El programa busca articular a especialistas en arquitectura, ingeniería y restauración con la autoridad municipal para fomentar acciones responsables y legalmente fundamentadas en materia de patrimonio edificado.
El segundo encuentro está previsto para el 25 de abril a las 10:00 horas, en las instalaciones del Colegio de Ingenieros Civiles del Estado de Puebla A.C. (CICEPAC). El anfitrión será Miguel Alejandro Muñoz Muratalla, quien se ha sumado al proyecto aportando su experiencia académica y técnica.
Los talleres abordan temas relacionados con la tramitación de permisos ante el INAH, la normatividad vigente en el municipio y las mejores prácticas para intervenir inmuebles catalogados. Además, se da seguimiento a la articulación entre la Gerencia del Centro Histórico y la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano para facilitar procesos que respeten el valor histórico y arquitectónico de la ciudad.
El Gobierno de la Ciudad de Puebla, encabezado por Pepe Chedraui Budib, refrendó su compromiso con la preservación de la identidad urbana mediante acciones concretas que involucren tanto a las instituciones especializadas como a la ciudadanía.
El proyecto no solo apunta a evitar daños al patrimonio, sino también a fortalecer una cultura de protección colectiva, donde los ciudadanos comprendan la relevancia de conservar los elementos que dan forma al legado arquitectónico de Puebla, considerada una de las ciudades con mayor riqueza histórica del país.
