Desde la Ciudad de México, Alejandro Armenta dijo una verdad incómoda: “En el viejo régimen, el gobierno estatal era un gobierno huachicolero”. Y afirmó que esas raíces siguen incrustadas en algunos gobiernos municipales que siguen coludidos con ese modelo de negocio ilegal.
Afirmó que autoridades municipales protegían a bandas dedicadas al huachicol, al narcomenudeo y a la extorsión y que esa estructura permitió que municipios funcionaran bajo la lógica de estas organizaciones.
Expuso que todavía persisten señales de esa relación y que en varias zonas continúan rastros de operación criminal heredados del pasado.
“El Gobierno del Estado protegía a delincuentes, todavía hay rasgos delincuenciales en algunos municipios, herencia del pasado, de la tolerancia, de la vinculación con grupos delictivos que se asentaron en localidades huachicoleras, donde se volvió práctica común y modus operandi, incluso de las autoridades municipales” expuso.
Armenta aseguró que ese modelo cambió con su administración y que Pemex reconoció los resultados este año, al punto de entregar materiales para obras carreteras como respaldo al combate actual contra el robo de combustible.
En el mismo evento, el secretario de Seguridad Pública, Francisco Sánchez González, respaldó dichos avances: en el primer año de gestión inhabilitaron 245 tomas clandestinas de hidrocarburos en ductos de Pemex. Lo mismo, fueron recuperados 2.7 millones de litros, hechos por los cuales fueron capturadas 162 personas y 377 vehículos asegurados.
Los operativos fueron sostenidos a lo largo del año. Tan sólo en el primer trimestre del año, las tomas clandestinas de hidrocarburo en Puebla bajaron de 341 a 179, lo que representó una caída de 47.5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior, según reportó en abril el titular de la SSP.
En esos primeros tres meses se inhabilitaron 70 tomas clandestinas y se aseguraron 235 mil litros de hidrocarburo, mientras que, en el primer bimestre del año, la Secretaría de Marina, en coordinación con Pemex, logró inhabilitar 41 tomas clandestinas en territorio poblano.
Fue por estos trabajos que, el gobierno del estado se colocó como líder nacional en combate al robo de combustible, lo que le valió recibir en junio la donación de 3 mil 500 toneladas de cemento asfáltico AC-20, 350 mil litros de gasolina magna y 330 mil litros de diésel, por parte de Pemex.
Además, a finales de julio, Pemex anunció apoyos adicionales: 60 millones de pesos y 10 patrullas extras, así como maquinaria pesada y paquetes escolares como premio por la colaboración.
