La mañana de este miércoles 12 de febrero de 2026, autoridades localizaron una camioneta abandonada con cinco cuerpos sin vida sobre la autopista Benito Juárez, conocida como “La Costera”, a la altura del kilómetro 14, en la sindicatura de San Pedro, municipio de Navolato.
El vehículo, una Mitsubishi L200 blanca con reporte de robo, fue encontrado en el acotamiento del carril de norte a sur, en dirección a Culiacán. En la batea de la unidad estaban apilados los cuerpos de cinco hombres, algunos envueltos en lonas o cobijas. De acuerdo con reportes preliminares, uno de ellos presentaba mutilaciones y otro fue localizado decapitado.
Las víctimas habían sido privadas de la libertad el pasado 7 de febrero, cuando viajaban de Mazatlán hacia Ahome, en la zona de Los Mochis, para incorporarse a un empleo en el norte del estado. Según las primeras investigaciones, fueron interceptados por un comando armado en carretera.
Familiares y autoridades confirmaron la identidad de los fallecidos: Luis Ramón Flores Ceballos, de 38 años; su hijo, Luis Armando Flores Vallejo, de 19; Juan Antonio Soto Espain, de 29; su hermano, José Ángel Soto Espain, de 17; y Heriberto López Díaz, de 30 años. Todos eran trabajadores y se trasladaban juntos cuando fueron privados de la libertad.
La zona fue acordonada por elementos de la Policía Estatal, la Guardia Nacional y personal de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, quienes realizaron las diligencias periciales y ordenaron el traslado de los cuerpos al Instituto de Ciencias Forenses para la necropsia de ley y la confirmación oficial de las causas de muerte.
Este hallazgo se suma a la ola de violencia que persiste en Sinaloa, marcada por disputas internas entre facciones del Cártel de Sinaloa. Hasta el momento no se han reportado personas detenidas en relación con este caso, mientras las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer los hechos.
