La muerte de Karla Valeria Jiménez Sánchez, de 22 años, continúa bajo investigación por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), mientras familiares y vecinos insisten en que el caso debe esclarecerse como un posible feminicidio.
La joven fue localizada sin vida el domingo 26 de julio de 2026 al interior del departamento donde vivía con su pareja y su hijo de cuatro años, en la unidad habitacional Infonavit San Aparicio, perteneciente a la junta auxiliar de San Sebastián de Aparicio, en la ciudad de Puebla.
De acuerdo con los primeros reportes, fue su hermana quien encontró a Karla Valeria suspendida de una cuerda y solicitó el apoyo de los servicios de emergencia. Paramédicos acudieron al lugar, pero únicamente confirmaron que la joven ya había fallecido.
Inicialmente, las autoridades manejaron como principal línea de investigación un posible suicidio por ahorcamiento. No obstante, la familia rechazó esa hipótesis y aseguró que la joven era víctima de violencia por parte de su pareja sentimental.
Sus familiares señalaron que Karla presentaba lesiones en distintas ocasiones y recordaron que un año antes había denunciado agresiones, sin que ello derivara en una detención. La madre de la joven ha sostenido públicamente que su hija «no se quitó la vida» y ha exigido que el caso sea investigado con perspectiva de género.
La Unidad de Investigación de Feminicidios de la Fiscalía Especializada en Delitos de Género aseguró el inmueble y realiza las diligencias correspondientes para determinar si existió la participación de un tercero.
Karla Valeria estudiaba la Licenciatura en Derecho, presidía un motoclub y era madre de un niño de cuatro años. Durante su sepelio, familiares, amigos e integrantes de agrupaciones motociclistas reiteraron su exigencia de justicia.
