La extradición de 29 narcotraficantes de alto perfil a Estados Unidos y los operativos recientes en la lucha contra el crimen organizado desarrollados por el Gabinete de Seguridad marcan un cambio en la estrategia de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Esa operación, considerada la más grande de su tipo, dejó al descubierto la magnitud de la colaboración entre ambos países y el alcance del poder criminal en México. Entre los extraditados se encuentran nombres que durante décadas encabezaron las listas de los criminales más buscados: Rafael Caro Quintero, Miguel Ángel y Óscar Omar Treviño Morales, Vicente Carrillo Fuentes y Antonio Oseguera Cervantes.
La entrega de 29 capos del narcotráfico representa la mayor extradición masiva en la historia reciente de México. Aunque en el pasado México ha enviado a Estados Unidos a criminales de alto perfil, como Joaquín “El Chapo” Guzmán en 2017, nunca antes se había desarrollado una operación de esta magnitud simultáneamente.
El operativo, coordinado por el Gabinete de Seguridad, refuerza la ofensiva del Estado contra las organizaciones delictivas, complementando una serie de operativos recientes que han debilitado a los cárteles más poderosos.
Repercusiones en ambos países
En Estados Unidos, estas detenciones incrementan la capacidad de enjuiciamiento, ya que el país cuenta con procesos judiciales más rápidos y una mayor probabilidad de obtener condenas. Además, la entrega de criminales de alto perfil refuerza el endurecimiento de las políticas de persecución internacional, enviando un mensaje disuasivo a otras organizaciones delictivas.
Para México, una de las principales consecuencias es la reducción del riesgo de corrupción judicial, ya que se evita que jueces o fiscales sean sobornados o amenazados para liberar a los criminales. Además, la salida de los jefes criminales puede desarticular células delictivas y generar crisis internas en los cárteles, afectando su estructura operativa. No obstante, en el pasado, extradiciones similares han provocado disputas internas que derivan en un aumento de la violencia en ciertas regiones del país.
Especialistas en seguridad advierten que, si bien estas extradiciones debilitan a los cárteles, también pueden generar ajustes violentos entre grupos criminales que buscan el control de rutas y territorios. La situación en los próximos meses determinará el verdadero impacto de esta medida en la guerra contra las drogas.
Desde un enfoque económico, se afecta la cadena de suministro de drogas y las redes de lavado de dinero, pero los cárteles podrían adaptarse diversificando sus negocios ilícitos.
A nivel operativo, refuerza la relación bilateral entre México y Estados Unidos, especialmente en el contexto de las presiones políticas de Washington para frenar el tráfico de fentanilo. Sin embargo, el éxito de esta estrategia dependerá de qué tan rápido las autoridades mexicanas logren contener la fragmentación criminal y evitar que nuevos líderes ocupen los vacíos de poder.
El fin de una era: Los capos extaditados
Detenido en 2022 en Sinaloa, Caro Quintero fundó el Cártel de Guadalajara y es señalado como responsable del asesinato del agente de la DEA Enrique «Kiki» Camarena en 1985. Su extradición representa el cierre de un ciclo en la historia del narcotráfico, tras haber evadido a las autoridades por años.
Los hermanos Treviño Morales encabezaron una de las organizaciones más violentas de México, Los Zetas, responsables de secuestros, asesinatos y tráfico de drogas a gran escala. «Z-40» y «Z-42» fueron capturados en 2013 y 2015, respectivamente, y su extradición representa un golpe a los remanentes del grupo criminal.
Hermano de Amado Carrillo Fuentes, el «Señor de los Cielos», Vicente mantuvo el control del Cártel de Juárez hasta su captura en 2014. Su salida del país deja en incertidumbre a la organización, que ha sufrido fracturas internas.
Hermano de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», su función dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación era administrar los flujos económicos y coordinar la compra de armas. La extradición de Antonio debilita la estructura financiera del grupo criminal más poderoso de la actualidad.
Operativos y golpes al narcotráfico
El Gabinete de Seguridad, bajo la dirección de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, ha intensificado sus acciones contra el crimen organizado. Desde octubre de 2024 hasta la fecha, las cifras reflejan una lucha frontal contra las organizaciones delictivas.

Durante este periodo, las autoridades han reportado 13 mil 139 detenciones de personas vinculadas a delitos de alto impacto. También se han asegurado 6 mil 582 armas de fuego, debilitando la capacidad de fuego de los grupos criminales.
En materia de combate al narcotráfico, se han decomisado 112.8 toneladas de drogas, incluyendo mil 260 kilogramos y un millón 324 mil 924 pastillas de fentanilo. Estos golpes han afectado la operación de los cárteles, dificultando el traslado de estupefacientes.
Además, se ha logrado la destrucción de 329 laboratorios clandestinos, lo que ha representado una pérdida superior a 300 mil millones de pesos para las organizaciones criminales.
La estrategia de seguridad se ha reforzado con la Operación Frontera Norte, iniciada el 5 de febrero de 2025. Como resultado de este operativo, se han realizado 746 arrestos, el aseguramiento de 700 armas de fuego y 80 mil cartuchos, además del decomiso de 11 mil 861 kilogramos de drogas.
Las autoridades han destacado que estas acciones forman parte de una estrategia integral para debilitar la estructura financiera y operativa de los grupos delictivos, con el objetivo de reducir la violencia y la capacidad de acción del crimen organizado en el país.
La recaptura de «Don Rodo», golpe al CJNG
El 28 de febrero, un día después de la extradición masiva, fuerzas federales recapturaron a Abraham Oseguera Cervantes, alias «Don Rodo», hermano de «El Mencho». Su detención en Tonaya, Jalisco, es un nuevo golpe al CJNG, especialmente a su estructura financiera. «Don Rodo» ya había sido detenido en 2024 pero fue liberado. Esta vez, su traslado inmediato al penal del Altiplano busca evitar riesgos de corrupción judicial.

Estas medidas se enmarcan en una estrategia más amplia para desmantelar las estructuras del narcotráfico y fortalecer la seguridad nacional, que refleja la intensificación de los esfuerzos del Gabinete de Seguridad de México para combatir el crimen organizado y la corrupción en el país.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha expresado en diversas ocasiones su confianza en el Gabinete de Seguridad y ha destacado los resultados de su estrategia. Durante una conferencia de prensa del pasado 25 de febrero, Sheinbaum resaltó la labor del Gabinete de Seguridad y su compromiso con la construcción de la paz y la seguridad en el país.
El 26 de febrero de 2025, altos funcionarios de seguridad y diplomacia de México, incluyendo al canciller, los jefes del Ejército y la Marina, el secretario de Seguridad y el fiscal general, se reunieron en Washington con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
El objetivo de este encuentro fue abordar temas relacionados con los cárteles de la droga y la migración, en medio de tensiones por la reciente designación de varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas en Estados Unidos. Estas acciones reflejan la confianza de la presidenta Sheinbaum en su equipo de seguridad y su compromiso por fortalecer la cooperación internacional en la lucha contra el crimen organizado a unos meses de su toma de posesión.
