La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes provocó una inmediata reacción del presidente estadounidense, Donald Trump, quien pidió a México redoblar esfuerzos contra los cárteles y el tráfico de drogas.
En un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario subrayó que su gobierno brindó apoyo de inteligencia para el operativo en Tapalpa, Jalisco, y destacó la coordinación con autoridades mexicanas como ejemplo de “cooperación sin precedentes”.
Voceros de la Casa Blanca, entre ellos Karoline Leavitt, señalaron que el abatimiento del líder del CJNG representa un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico internacional y lo calificaron como una “gran noticia para el mundo”.
La postura de Trump se enmarca en un contexto de presión creciente hacia México para frenar el flujo de drogas sintéticas, especialmente fentanilo, hacia territorio estadounidense. En meses recientes, el mandatario ha advertido que podría imponer medidas más severas —como aranceles o acciones unilaterales— si no se observan resultados contundentes.
La reacción también ocurre tras la ola de violencia generada por el CJNG en varios estados mexicanos, con bloqueos carreteros y ataques coordinados que pusieron a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades federales.
Con este mensaje, Washington reafirma su expectativa de que México mantenga y amplíe la ofensiva contra las organizaciones criminales, en un momento clave para la relación bilateral en materia de seguridad
