Un estudio publicado por The Lancet analizó la política de “nación más favorecida” (MFN) impulsada por Donald Trump para reducir lo que Medicare paga por medicamentos de marca y vincular esos precios con los de otros países desarrollados.
El análisis de 195 medicamentos patentados, que representan alrededor de 87 mil 900 millones de dólares anuales de gasto de Medicare, estima que la medida podría reducir inicialmente entre 16% y 18% la factura estadounidense. A cinco años, el ahorro podría alcanzar hasta el triple.
Sin embargo, los investigadores advierten un posible efecto secundario: las farmacéuticas tendrían incentivos para elevar precios en países utilizados como referencia o retrasar el lanzamiento de nuevos medicamentos en mercados con precios bajos, con el objetivo de evitar que esos costos sean utilizados para fijar precios en Estados Unidos.
El estudio señala que en tres de cada cuatro medicamentos analizados con ventas conocidas, la reducción de ingresos que implicaría para las compañías en Estados Unidos sería aproximadamente 3.8 veces superior a las ventas anuales que obtienen en el país utilizado como referencia.
La investigación no predice una desaparición generalizada de medicamentos en Europa, pero advierte que la estrategia estadounidense podría traducirse en precios más altos o un acceso más tardío a nuevas terapias en países como España, Alemania, Francia, Reino Unido, Canadá, Japón y Corea del Sur.
Washington ha comenzado a aplicar la estrategia mediante acuerdos con farmacéuticas, mientras Trump sostiene que los países europeos deben asumir una mayor parte del costo de la innovación farmacéutica. El estudio concluye que el ahorro para Medicare dependerá de que los precios internacionales utilizados como referencia no aumenten ni sean evitados.
