El Pleno del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado de Puebla confirmó el relevo en la Presidencia después de que fue aceptada la renuncia del magistrado José Eduardo Hernández Sánchez, un acto que abrió la votación interna prevista en la Ley Orgánica y que culminó con la elección por unanimidad del consejero Pedro Antonio Martínez Hernández.
El Consejo explicó que atendió el procedimiento sin interrupciones en el funcionamiento de la institución, porque la Ley Orgánica del Poder Judicial establece desde hace años un mecanismo claro para cubrir la Presidencia cuando ocurre una renuncia.
Señaló que la conducción administrativa del Poder Judicial no puede quedar sin titular debido al volumen de trámites, revisiones y decisiones internas que dependen de esta figura, especialmente en un momento donde la estructura de juzgados y tribunales enfrenta una demanda creciente de servicios y ajustes en infraestructura, atención al público y operaciones internas.
Dentro de la estructura estatal, la Presidencia del Consejo de la Judicatura dirige las sesiones del Pleno, supervisa el cumplimiento de acuerdos, coordina la administración interna, vigila el funcionamiento de órganos jurisdiccionales y encabeza las decisiones sobre personal, procesos disciplinarios, presupuesto interno y lineamientos administrativos.
El nombramiento del nuevo titular busca mantener estabilidad y continuidad en la operación de la institución, una tarea que el propio órgano subraya como indispensable para garantizar servicios judiciales eficientes y un trato adecuado para quienes acuden a resolver asuntos civiles, penales, familiares y mercantiles.
El Consejo recordó que Pedro Antonio Martínez Hernández trabajó previamente en áreas técnico-jurídicas donde participó en el análisis de expedientes civiles, coordinó actividades de apoyo a los jueces, atendió procedimientos administrativos internos y acompañó revisiones sobre carga de trabajo en distintos distritos.
La experiencia de Martínez Hernández fue considerada útil para la conducción de una estructura que concentra decisiones clave sobre carrera judicial, supervisión de juzgados, orden administrativo y organización de recursos humanos y materiales en toda la entidad.
Durante la sesión se explicó que el periodo encabezado por el magistrado José Eduardo Hernández Sánchez incluyó ajustes a procesos de supervisión, revisión de lineamientos administrativos, fortalecimiento de controles internos y seguimiento a proyectos de modernización digital, tareas que se mantendrán bajo la nueva Presidencia en un escenario donde el Poder Judicial enfrenta retos como la actualización de infraestructura, la necesidad de ampliar herramientas tecnológicas y la presión derivada del aumento de procedimientos que ingresan cada año en los juzgados.
El órgano colegiado señaló que la elección de un presidente con trayectoria técnica busca consolidar mejoras ya iniciadas, como el seguimiento a sistemas de control interno, la actualización de manuales de operación, la revisión de necesidades de personal en zonas con mayor carga de trabajo, el análisis de mantenimiento en edificios judiciales y la evaluación periódica del desempeño de servidoras y servidores públicos, un conjunto de tareas que requieren continuidad para evitar retrasos y sostener la eficiencia de los servicios.
